El Ministerio de Educación está ultimando un real decreto que endurecerá los requisitos que deberán cumplir los centros privados de Formación Profesional. El objetivo es mejorar la calidad de estos estudios y, entre otros requisitos, exigirá un porcentaje mínimo de presencialidad para la FP virtual y semipresencialidad, así como un número mínimo de alumnos por profesor.
Tal y como avanzó la ministra de Educación, Milagros Tolón, el objetivo es que el real decreto esté aprobado antes de que acabe el año. A través del mismo, en la formación virtual se exigirá entre un 15% y un 39% de presencialidad obligatoria, además de la formación en empresas; y en la formación semipresencial entre un 40% y un 60% de presencialidad lectiva.
En este sentido, en el caso de las titulaciones que habilitan para profesiones reguladas, como las de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería o Instalador Eléctrico de Alta Tensión, la norma exigirá situarse en la franja más alta de presencialidad (hasta el 39%), si bien el porcentaje concreto para cada ciclo se detallará posteriormente a través de órdenes ministeriales.
También se instaurará una nueva ratio para la Formación Profesional online, que se irá acotando progresivamente. De ese modo, en el curso 2028/2029 habría un máximo de 80 alumnos por profesor; en el curso 2029/2030 un máximo de 65; y el curso 2030/2031 un máximo de 50 alumnos por profesor.
Por su parte, en el caso de la FP semipresencial, la ratio máxima será de 25 alumnos, que es el límite ya fijado para la modalidad presencial en el ciclo medio y superior y que entra en vigor en el curso 2028-2029.
Rediseño de las actividades presenciales
El borrador del nuevo real decreto establece que las actividades presenciales dentro de la modalidad virtual se destinarán principalmente a dos fines: evaluar los resultados de aprendizaje mediante exámenes presenciales e impartir prácticas indispensables para cumplir con las exigencias de calidad del plan de estudios.
Por otra parte, el tiempo de formación en empresas u organismos equivalentes quedará excluido del cómputo total de horas lectivas.
Plazo de adaptación de 4 años
El nuevo real decreto, que ha iniciado su trámite de audiencia pública, fijará requisitos básicos y comunes para los centros de Formación Profesional en todo el país. Y las instituciones que ya están integradas en el sistema educativo dispondrán de un periodo de adaptación de cuatro años para cumplir con la nueva normativa.
La ministra Tolón destacó que el proyecto “no va contra la FP privada,” sino que busca reforzar su calidad, de forma que los centros “van a tener que contar con recursos suficientes, con instalaciones adecuadas y con un sistema de gestión que tenga calidad”, así como contar con una propuesta formativa “suficientemente sólida y coherente”. Para garantizar esto, los centros podrán estructurar sus estudios bajo dos modelos:
- Itinerario vertical: Formación completa dentro de una misma familia profesional, permitiendo al estudiante progresar gradualmente desde un grado básico hacia un grado medio y un grado superior.
- Oferta horizontal: Formación combinada entre ciclos de distintas familias profesionales, orientada a ofrecer una capacitación más amplia, diversa y polivalente.
Los centros deberán garantizar prácticas en empresas o perderán su autorización
Los centros de Formación Profesional deberán demostrar desde su apertura una relación “suficiente, estable y adecuada” con empresas u organismos públicos para cubrir la estancia obligatoria en empresas establecida por la ley (que oscila entre el 25% y el 50% de las horas, según la modalidad del ciclo).
Según el borrador, los centros deberán acreditar el cumplimiento de estos requisitos cada cuatro años. En caso de que lo incumplan, la autorización podrá ser revocada y, de ser así, el alumnado matriculado afectado deberá ser reubicado para asegurar la continuidad de su formación.
También se introducen nuevas figuras organizativas. Por un lado, los centros asociados, enfocados en la formación continua y recualificación de trabajadores, colaborando con un centro principal. Por otro, estarán los centros de segunda oportunidad, orientados a jóvenes en situación de vulnerabilidad o con especiales dificultades de aprendizaje.

