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Carmen, 47 años, comparte piso con 8 estudiantes pese a tener dos trabajos: “Me planteo irme al pueblo con mis padres y que me mantengan”

Paga 480 euros al mes por una habitación en el centro de Madrid y asegura que, pese a tener dos empleos, no consigue cumplir los requisitos económicos que le piden para alquilar una vivienda sola.

Carmen Naranjo
Carmen Naranjo |El programa de Ana Rosa
Antonio Montoya
Fecha de actualización:

El precio de la vivienda en España sigue batiendo récords. En el segundo trimestre del año, el valor tasado de la vivienda aumentó un 12,5% interanual, hasta alcanzar los 2.355 euros por metro cuadrado, el nivel más alto desde que comenzó la estadística del Ministerio de Vivienda en 1995. Respecto al trimestre anterior, el incremento fue del 1,7%.

Una subida que termina reflejándose en situaciones como la de Tomasa Alberto, una jubilada de 70 años que, con una pensión de apenas 650 euros, se ha visto obligada a compartir piso con otras tres personas y pagar 250 euros mensuales por su habitación. Pero la dificultad para acceder a una vivienda propia no afecta únicamente a pensionistas o a jóvenes, sino que ya llega a todas las edades e incluso a adultos que llevan varios trabajos a la vez.

Es el caso de Carmen Naranjo, que a sus 47 años saca adelante dos trabajos y aun así tiene que vivir con otras ocho personas en MadridPaga 480 euros al mes por una habitación en un piso de nueve dormitorios situado en Ventura Rodríguez, con un único baño, una cocina pequeña y apenas espacios comunes. Aun así, asegura que es la alternativa que ha podido encontrar.

“No tengo opción a alquiler, ni siquiera un loft pequeño”

Su problema, explica, no es no trabajar. Todo lo contrario. Carmen tiene dos empleos, pero cuando intenta acceder a un alquiler por su cuenta, no consigue cumplir las condiciones económicas que le exigen.

No tengo opción a alquiler, ni siquiera un loft pequeño, no alcanzo los requisitos que me piden”, explicó para El programa de Ana Rosa. En algunos casos tendría que entregar varias mensualidades de golpe. “¿De dónde saco yo 5.000 o 6.000 euros para darlos así porque sí en un mes? Me es imposible”.

La convivencia tampoco siempre es fácil. Comparte piso con ocho personas de diferentes nacionalidades y reconoce que, con 47 años, vivir de esta manera empieza a pesarle. “Cuando tienes un enfrentamiento en el piso o discutes con alguien, te entran ganas de marcharte”.

“Me planteo irme a vivir al pueblo con mis padres”

Una de las opciones que se plantea es regresar a su pueblo de Ciudad Real, donde siguen viviendo sus padres. El problema es que eso supondría dejar los dos trabajos que actualmente tiene en Madrid.

Me planteo irme a vivir al pueblo con mis padres y que me mantengan o buscarme la vida allí”, reconoce. Aunque inmediatamente aparece otra duda: “Luego pienso en qué hago yo en el pueblo”.

Ni siquiera alejarse del centro de Madrid parece solucionar demasiado la situación. Carmen asegura que ha buscado habitaciones en Leganés y Getafe y le piden unos 450 euros, apenas 30 euros menos que los 480 que paga actualmente.

Prefiero vivir en el centro y ahorrarme una hora de transporte público, aunque me tenga que privar de algunas cosas”, explica. Así, con 47 años y dos nóminas, sigue sin poder vivir sola y contempla volver a casa de sus padres como una salida ante un mercado de la vivienda que, por ahora, no le ofrece demasiadas alternativas.