El sindicato UGT, liderado por Pepe Álvarez, ha reclamado a las empresas que negocien con los representantes de los trabajadores la puesta en marcha de protocolos específicos para la prevención del suicidio en el entorno laboral. Consideran, tal como se puede leer en un comunicado, que los centros de trabajo son un espacio clave e importante para poder detectar situaciones de riesgo y actuar antes de que estas se agraven.
La organización ha pedido al Congreso de los Diputados que apruebe y dé prioridad a la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales que ya cuenta con el visto bueno de los sindicatos y del Ministerio de Trabajo y Economía Social en la que se contempla, entre otras cosas, que se hagan evaluaciones de la carga de trabajo y la salud mental de los asalariados. Después de dos años de negociaciones, se ha conseguido llegar a este punto, con una actualización normativa que permitiría reforzar la salud mental de los trabajadores.
Los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE), empleados por UGT para elaborar este informe, revelan que en España se han producido 3.808 muertes por suicidio durante el año 2025 lo que supone un 3,7% menos que las contabilizadas en 2024.
Aunque no hay una causa concreta, por parte de la organización de Álvarez se entiende que determinados comportamientos o condiciones de trabajo podrán ocasionar o agravar problemas psicológicos a determinadas personas.
Ayuda psicológica y un seguimiento a los profesionales en riesgo
UGT propone que los protocolos de las empresas pongan en marcha una línea de atención inmediata y de asistencia psicológica para aquellos trabajadores que la necesiten así como la realización de campañas de sensibilización. Exige a las empresas que se establezcan determinados protocolos de seguridad que permitan actuar no sólo cuando se está apreciando el riesgo en sí, sino antes de que pueda aparecer una conducta suicida.
Los protocolos contemplan el seguimiento de la persona en riesgo y diferentes mecanismos que faciliten la reincorporación e integración en la empresa. En el caso de que haya un suicidio, es imprescindible que se cuente con planes de acompañamiento y duelo dirigidos al resto de la plantilla.
La organización asegura que existen profesionales que cuentan con un riesgo más alto especialmente los que trabajan con situaciones estresantes o violentas a diario en puestos donde es sencillo acceder a armas (como es el caso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado), medicamentos o sustancias tóxicas como los pesticidas.
La importancia de atender a los familiares
La negociación colectiva podrá valer para que se introduzcan estas medidas de prevención dentro de los convenios colectivos de las empresas. Entre las que se están planteando se encuentran la creación de permisos especiales retribuidos para los trabajadores que tengan familiares en riesgo de suicidio y que necesiten atenderlos.
También es necesario que las empresas desarrollen planes de salud mental para evaluar los trastornos a los que se encuentra expuesta la plantilla, y en estos programas se podría incluir formación para que se eviten comportamientos o mensajes perjudiciales dirigidos a una persona en riesgo.
El sindicato ha puesto en marcha un Observatorio de Salud Mental desde el que los trabajadores y los delegados sindicales podrán establecer comunicación directa con diferentes profesionales para recibir orientación gratis ante problemas de salud mental o ciertas conductas que están ligadas al suicidio.
Los problemas de salud mental como enfermedades profesionales
Otra de las posturas de UGT tiene que ver con el reconocimiento de los problemas de salud mental provocados por el trabajo como enfermedad profesional. Para ello, habría que actualizar el listado español de enfermedades profesionales ya que muchos casos no quedan registrados como derivados del entorno laboral.
Gracias a esto, se podrían adoptar medidas preventivas en el seno de las empresas y reducir las bajas laborales relacionadas con el estrés, la ansiedad y la depresión cuando estén vinculadas a unas condiciones de trabajo perjudiciales.
UGT critica a los interlocutores sociales que no entren en el Observatorio para la Prevención del Suicidio aprobado por el Consejo de Ministro el pasado 31 de marzo y para el sindicato dejar fuera a empresarios y organizaciones sindicales impide contar con el conocimiento sobre las condiciones laborales y la salud de los trabajadores.