Alemania sigue estando entre los destinos preferidos por los profesionales españoles que buscan estabilidad laboral a la vez que mejores oportunidades en cuanto a salario y progresión de las que pueden tener en España. De hecho, desde la Red EURES tienen a menudo una gran cantidad de ofertas de empleo en el país germano con buenas condiciones laborales pensadas sobre todo para esos jóvenes que están buscando dar el salto a trabajar en otro país europeo.
Pero no siempre fue tan fácil dar el paso de irse a otro país a trabajar, hubo un tiempo en el que esto se hacía solo por pura necesidad, más que por solo mejorar. Y sino que se lo digan a José Manuel Louzao, quien tuvo que emigrar a Alemania con su familia en la década de los sesenta, cuando sus padres salieron de Galicia en busca de oportunidades. En una entrevista exclusiva para NoticiasTrabajo, este gallego de 63 años, que trabajó durante 45 años en la ciudad de Bonn (al oeste de Alemania situada junto al río Rin) como mecánico industrial en la empresa ‘SivaPlan GmbH’ antes de regresar a España en 2008, cuenta cómo fue su realidad económica, salarial y fiscal mientras vivió en Alemania.
No solo se centra en explicar cuánto cobrara o cómo eran sus condiciones laborales, sino que también detalla lo que le costaba el alquiler allí o cómo funcionaban los impuestos en este país europeo en esos años.
El sistema ‘Azubi’: cobrar un sueldo mientras aprendes el oficio
Uno de los grandes puntos a favor del funcionamiento del mercado laboral alemán que destaca José Manuel es el de la formación profesional integrada que hay en el tejido empresarial, un modelo basado en que los jóvenes se incorporen al entorno productivo desde los 16 años combinando clases teóricas y práctica remunerada, desde el primer momento.
"Allí, si con 16 años no quieres seguir estudiando, vas y echas currículums en empresas que tengan electricistas, fontaneros o lo que sea, y te conviertes en 'Azubi'", explica José Manuel a NoticiasTrabajo. "Vas cuatro días a la semana a trabajar a la empresa y un día a la escuela. Luego viene el Blockunterricht, que son dos semanas de escuela seguidas, pero estás cobrando un sueldo al mes. Unos 700 u 800 euros de entrada, y cada año te dan 100 euros más durante los tres años y medio que dura la profesión", explica este hombre, que fue mecánico industrial muchos años en Alemania.
Cobraba casi 3.000 euros pero se le iban 600 euros en el alquiler
Una vez superado el periodo de aprendizaje, los salarios allí en el sector industrial de la maquinaria pesada y la automatización son mucho mayores que los que hay en España en el mismo ámbito laboral. José Manuel estuvo toda su carrera en la fabricación, ensamblaje y mantenimiento de transelevadores y bandas transportadoras de palés para plantas logísticas. Un empleo que ya en aquel tiempo le dejaba un buen salario bastante más alto que el que podría haber ganado en España en un puesto similar.
"En marcos, cuando estaba en marcos, eran casi 3.000 marcos. Y cuando pasamos al euro, a los 3.000 euros netos no llegaba, eran 2.800 o 2.900 euros por ahí cuando estaba fijo en la fábrica", recuerda. No obstante, las remuneraciones se multiplicaban al realizar desplazamientos técnicos fuera de la sede principal: "Cuando salía de montaje eran casi 4.000 euros netos al mes. Y las horas extras, si cobrabas 25 euros la hora ordinaria, la hora extra te la pagaban al doble, a 50 euros".
En cuanto al coste de la vivienda en la antigua capital federal de Bonn, José Manuel señala que el precio del suelo era muy accesible en comparación con los grandes núcleos urbanos españoles. "De alquiler en marcos pagaba unos 300 y luego, cuando subimos al euro, pagaba unos 600 euros. Yo llegué a pagar 246 euros por metro cuadrado al comprar", detalla.
Las cinco clases de impuestos: la ‘Steuerklasse’
La tributación sobre la renta en Alemania se estructura a través de cinco categorías fiscales (Steuerklasse) según el estado civil y los ingresos familiares, lo que determina el porcentaje neto que llega a la nómina a fin de mes.
"La 'Steuerklasse 1' es para los solteros, que son los que más impuestos pagan", aclara José Manuel. "La clase 2 es para separados con hijos a cargo. La 3 es para el cónyuge con el sueldo más alto en un matrimonio, dejando la 5 para el que cobra menos. Y la clase 4-4 es si los dos sueldos son muy altos, que era la que teníamos mi mujer y yo", argumenta el trabajador.
"La inspección de trabajo aparece sin avisar"
Si algo le llamó la atención de su tiempo trabajando en Alemania, además del salario o de los 30 días de vacaciones anuales elegidos por el empleado (con preferencia para los trabajadores con hijos en edad escolar), fue la importancia de cumplir en todo momento la normativa de prevención de riesgos laborales en la fábrica.
"Se respetan mucho los descansos, la puntualidad y que tengas tu seguridad", asegura en NoticiasTrabajo. "Sin esperártelo, aparece allí la inspección de trabajo sin avisar para ver si llevas las botas de seguridad, las gafas para cortar metal o si las puertas de emergencia no tienen palés delante. Se presentan allí de golpe y lo controlan absolutamente todo", concluye.

