María Cristina Clemente, notaria: “nunca aconsejaría a una persona de 60 o 70 años que haga donación de sus bienes”

La notaria recomienda no adelantar el reparto del patrimonio entre los hijos, ya que pueden surgir necesidades económicas en el futuro y las donaciones también pueden tener consecuencias fiscales.

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Donar los bienes a los hijos en vida es una decisión que muchas personas se plantean para adelantar el reparto de su herencia. Sin embargo, hacerlo demasiado pronto puede suponer un riesgo, especialmente cuando todavía quedan muchos años por delante, y es por eso por lo que la notaria María Cristina Clemente no recomienda donar los bienes a los 70 años. 

Así lo advirtió en un vídeo publicado en su canal de YouTube, donde explicaba por qué ella no recomienda que las personas de 60 o 70 años se desprendan de su patrimonio, aunque su intención sea beneficiar a sus familiares.

“Yo nunca aconsejaría a una persona de 60 o 70 años que haga donación de sus bienes porque no podemos saber qué va a necesitar 10 años más tarde”, afirma. Por ello, considera preferible hacer testamento y conservar los bienes mientras puedan resultar necesarios.

La notaria recomienda conservar los bienes para afrontar posibles gastos futuros

Clemente explica que una de las principales razones para no adelantar una herencia es que nadie sabe qué necesidades tendrá dentro de unos años. Una persona puede encontrarse bien actualmente, pero necesitar asistencia, cuidados especiales o disponer de dinero para afrontar determinados gastos en el futuro.

“Porque a lo mejor después hay algo que exige un internamiento, cuidados especiales, una liquidez, y los hijos a lo mejor esa liquidez no la van a tener”, advierte.

Por eso, insiste en que no es necesario precipitarse. “Esperemos, hagamos el testamento, pero en ese momento, de verdad, creo que se tiene que proteger y tiene que esperar”.

Además, recuerda que, una vez donados los bienes, estos pasan a manos de quien los recibe y pueden verse afectados por sus circunstancias económicas. Por ejemplo, si un hijo tiene problemas con sus acreedores, los bienes que se le han donado pueden terminar embargados. 

De ahí que su recomendación sea conservar el patrimonio como respaldo económico. “Yo desaconsejo absolutamente que queden privados de bienes que pueden convertirse en un seguro para ellos”, afirma.

Las donaciones en vida también pueden tener consecuencias fiscales

Otro de los aspectos que destaca María Cristina Clemente son los impuestos que pueden derivarse de una donación. Y es que adelantar el reparto de los bienes no significa necesariamente que la operación salga gratis.

“Yo antes decía que cuando una persona fallece no hay "plusvalía del muerto", pero sí hay plusvalía del donante, y eso se le olvida a la gente”, señala.

La notaria explica que, además del impuesto de donaciones y de la posible plusvalía municipal, el donante puede tener que tributar en el IRPF por la ganancia patrimonial generada.

No obstante, menciona una excepción para las personas mayores de 65 años que donan su vivienda habitual, ya sea en pleno dominio o reservándose el usufructo, una operación que, según recuerda, no genera tributación por esa ganancia en el IRPF.

Por ello, Clemente recomienda estudiar tanto las consecuencias fiscales como las personales antes de adelantar el patrimonio a los hijos. “Tú no puedes controlar lo que va a pasar después con ese bien; entonces consérvalo en tu haber, consérvalo”, concluye.

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