Volkswagen ha aprobado el Plan de Transformación para 2030 que, entre otras medidas, contempla una inversión de 135.000 millones de euros para mejorar la transición a la movilidad eléctrica pero que deja en el aire la continuidad de la marca española Seat. Aunque la evidencia es que la empresa alemana pretende ahorrar suprimiendo puestos de trabajo (anunció 50.000 despidos), la realidad pasa por un giro de 180 grados en su producción, poniendo el foco en los nuevos vehículos.
El Ministerio de Industria de Jordi Hereu, que está en negociaciones por la huelga de los trabajadores de Airbus, ha dado ahora un paso adelante por medio de su Secretario de Estado, Jordi García Brustenga y ha mostrado su deseo de que Seat continúe. “Tengo cero dudas de que será así”, ha apuntado añadiendo que espera que por parte de Volkswagen se siga invirtiendo en esta marca y lanzando “nuevos modelos”.
En una intervención realizada en el Fórum Europa Tribuna Catalunya, ha defendido el “intangible” que supone Seat para la economía española. “Es una marca que todos quisieran tener”. Ha asegurado que espera que “lleguen más inversiones” en Seat por parte de la matriz alemana.
El Estado no va a entrar en el consejo de administración
La entrada del Estado en el Consejo de administración de Seat era una posible realidad que se barajaba en determinados círculos empresariales. Pero García Brustenga lo ha desmentido, asegurando que de momento, “el asunto no está sobre la mesa”, unas palabras que ha recogido EFE.
En sus explicaciones ha aludido a que el Ejecutivo puede plantearse participar en alguna empresa por razones de “autonomía estratégica” para “salvaguardar cadenas críticas” pero que este no es el caso de Seat. Matías Carnero, que es el presidente del comité de empresa y pertenece al sindicato UGT ha destacado en La Vanguardia que “el Gobierno debería estar en el consejo de administración de Seat como pasa en Alemania con Volkswagen”.
Por su parte, el secretario de Estado ha destacado que se están empleando múltiples recursos tanto por parte del Gobierno como de la Generalitat complementados con la inversión del sector privado para propiciar la electrificación de la planta de Seat en Martorell (Barcelona).
Ha asegurado que el papel de Seat es importante, calificándolo como “punta de lanza” para el sector en España y ha recordado que su consejero delegado, Markus Haupt lidera la patronal de automoción Anfac.
Marcas históricas como Ebro han resurgido
“Cero dudas de que esta marca se debe reutilizar, idealmente con nuevos modelos”, ha señalado el Secretario de Estado que ha dicho que si se ha recuperado marcas históricas como Santana o Ebro, también podrá sobrevivir Seat en España.
Ha destacado la colaboración entre los grupos Chey y Ebro para relanzar esta última marca que se está demostrando “funciona bien”. Otras marcas como Geely y Ford también se han unido para la producción de vehículos en Almussafes (Valencia) augurando que se verán más acuerdos de este tipo con empresas asiáticas.
Define Seat como “un caso de éxito” debido a la trayectoria y a la enorme capacidad que han tenido con el paso de los años, y ahora une a las marcas Cupra y Seat. Ambas están en pleno proceso de lanzamiento de nuevos modelos híbridos enchufables, ha señalado. Con esto hace referencia al Cupra Raval que será el primer eléctrico que saldrá de Martorell.
Las ayudas económicas impulsan la compra de coches eléctricos
La puesta en marcha de ayudas económicas está impulsando el interés de los ciudadanos por tener un vehículo eléctrico en sus cocheras. Y a esto también ha hecho referencia el secretario de Estado quien ha resaltado la política industrial del Gobierno con el Plan Auto+ que sirve para estimular la venta de vehículos eléctricos.
“Del total de coches que se han vendido en agosto, hay un 28% que son eléctricos puros y enchufables. Se está cambiando el paradigma de consumo.