La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha publicado los resultados de su tradicional Barómetro en el que se recogen las preocupaciones actuales de miles de emprendedores en España. Los participantes han sido preguntados por temas tan diversos como la morosidad por parte de entidades públicas y privadas, la contratación de empleados, el pago de alquileres de locales o la inflación y falta de conciliación familiar.
El 57,4% de los autónomos considera que es prioridad que se dejen de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social desde el primer día de la baja por enfermedad siempre y cuando esta les impida continuar con su actividad normal. Esta es la medida más demandada en el estudio que se ha elaborado con datos del tercer trimestre de 2026 y llama la atención porque se coloca por delante de los trámites burocráticos y de la exención del IVA para los que facturen menos de 85.000 euros al año.
El informe que ha sido publicado este lunes 26 de octubre recoge 966 respuestas conseguidas entre el 24 de septiembre y el 2 de octubre donde se aprecia cómo se está empeorando en las perspectivas de negocio con gastos que no dejan de aumentar, problemas para contratar trabajadores o una proporción elevada de profesionales autónomos que se ven obligados a reducir su actividad o cerrar las oficinas.
La burocracia y el IVA, entre sus principales quejas
La protección durante el periodo que duran las bajas médicas sigue siendo el problema principal de todos los planteados pero también se encuentran el pago del IVA o los trámites burocráticos que el 41,5% considera excesivos. Entre las propuestas, de hecho, aparece pasar de cuatro declaraciones fiscales a dos o una única.
Luego estaría la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros anuales, medida que para el 40% es una prioridad y el 28% considera básico poder trabajar al tiempo que se cobra el 100% de la pensión de jubilación. Aparecen medidas especiales para facilitar la contratación de trabajadores, como por ejemplo, la bonificación total de las cotizaciones durante un año cuando llegue el primer empleado y el 50% por el segundo.
El 24,4% quiere aclarar y ampliar las deducciones del gasto que se aplican al negocio como el coche de empresa o los suministros de la vivienda cuando afecten a la actividad. El 83,6% asegura que las cargas impositivas le afectan demasiado y que el impacto de las cotizaciones y los seguros sociales llegan al 77,7% y el 44,7% afirma que no tiene medidas de conciliación.
Existe miedo generalizado a tener que cerrar
El 81% de los autónomos afirma que sus gastos han subido de manera considerable en los últimos 12 meses, el 39,5% confirma que ha habido una caída en la facturación cuando se compara con el mismo periodo de 2025 y el 22,7% destaca que ha aumentado y el 34,6% que se encuentra en niveles similares.
Los costes no atañen sólo al autónomo y han llegado a los clientes con una subida de precios por parte del 70,9% en el último año y el 58,3% cree que deberá hacerlo antes de que termine este año, un 54,2% más que los que declaraban lo mismo hace apenas unos meses.
Siguiendo con los datos a medio plazo, el 17,5% encuentra que existe un riesgo real de cierre o una bajada significativa en los próximos tres años, frente al 11% del anterior trimestre, el 21,6% cree que la actividad bajará aunque de manera moderada.
El 7,5% hará contratos a nuevos trabajadores
La creación de empleo también se ha frenado y sólo el 7,5% planea hacer contratos de trabajo antes de que termine el año y el 6,4% se plantea despedir a parte de la plantilla si hay descenso en las ventas. Entre los autónomos con trabajadores a su cargo, el 13% ha reducido plantilla en un año, tres puntos por encima de los datos de junio.
La morosidad es otro de los problemas denunciados que afecta al 45,1% de los encuestados y el 23,9% no ha pedido financiación porque “no puede endeudarse más”, mientras que al 22% le conceden créditos sin problema, el 8,1% tiene dificultades y el 2,8% no ha podido acceder a ellos porque se los han denegado.
Para el 95,1% la situación actual es de inestabilidad y el 86,5% destaca que afecta a su actividad diaria, lo que no ha impedido que el 60% haya mejorado las instalaciones de sus negocios con la implantación de nuevas tecnologías durante los últimos meses.