Los autónomos lo tienen cada vez más complicado para llegar a fin de mes con algún beneficio y muestra de ello son las predicciones realizadas por UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos) que estiman que en España se van a perder casi 140.000 emprendedores del sector del comercio en los próximos 10 años. Buena parte de la culpa la tienen los sobrecostes que deben asumir a diario y que tienen que ver, entre otras cosas, con el alquiler de locales o con las facturas eléctricas y de carburantes.
Ahora, esta misma entidad ha tomado como referencia el supuesto de consumo de 148 euros al mes, esto es, 1.776 euros al año para un profesional que depende del coche o de la electricidad para llevar a cabo su actividad laboral. Si un millón de autónomos, apuntan, soportasen un incremento similar (en gastos), en conjunto serían 148 millones de euros al mes y 1.800 millones al año.
Esta cifra parece inasumible para quien debe hacer malabarismos para conseguir rentabilizar su negocio ya que según el ejemplo que ha puesto UPTA en el comunicado, con un precio de carburante de 1,50 euros por litro (lejos del actual), un depósito medio costaría 90 euros, frente a los 117 que valdría con un precio de 1,95 euros. Esto son 27 euros más por depósito y 108 euros adicionales en un mes para alguien que reposte cuatro veces al mes.
Electricistas, fontaneros e instaladores, los más afectados
UPTA considera que las profesiones más afectadas por este aumento de precios son las que requieren desplazamientos continuos, como por ejemplo los repartidores, electricistas o fontaneros y comerciales. Para todos estos, el uso del coche es esencial para los desplazamientos y el transporte de materiales.
A esto hay que añadir el coste de la electricidad que también se ha disparado en los últimos meses tanto en el mercado mayorista como en el PVPC. Si se toma como referencia un negocio que paga aproximadamente 200 euros en la factura mensual, una subida del 20% subiría el importe hasta 240 euros, lo que supondrá 40 euros más al mes y 480 adicionales al año.
Esto impacta más duramente en los comercios en los que se produce un alto consumo de luz como por ejemplo los bares, restaurantes, pescaderías o carnicerías que requieren tener en marcha durante todo el día (e incluso la noche) sus cámaras de refrigeración.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, pide al Gobierno que intervenga para contener los precios de la electricidad y de los carburantes, especialmente en el caso de actividades que dependen de estos.
“No podemos pagar cada vez más para seguir trabajando”
Abad exige medidas urgentes porque “no podemos pagar más cada mes para continuar trabajando”, advirtiendo que su la subida se traslada a un millón de autónomos supone 148 millones de euros más cada mes y 1.800 millones anuales.
“A un autónomo que necesita una furgoneta no puedes pedirle que deje de trabajar igual que a una carnicería tampoco se le puede pedir que apague los frigoríficos o a un restaurante que deje de usar los hornos”, ha añadido.
Consideran que las medidas que se pongan en funcionamiento para contener el coste deberá prestar atención especial a los autónomos con actividad que depende directamente del coche ya los pequeños negocios con horarios intensivos en lo que tiene que ver con el consumo eléctrico. “El Gobierno debe actuar ya, proque cada euro que sube la energía o los carburantes repercute en el margen del pequeño negocio”.