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Multan a una conductora con 740 euros porque su suegra se rascó la nariz y tapó el cinturón con el brazo

La mujer recibió una sanción porque la imagen daba a entender que su suegra no llevaba correctamente puesto el cinturón. Tras acudir cuatro veces a los tribunales, la Administración anulando el procedimiento.

Imágenes de la cámara que la multó
Imágenes de la cámara que la multó |ABC
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Las cámaras instaladas en las carreteras pueden detectar si un conductor o sus pasajeros llevan mal puesto el cinturón de seguridad. Pero una fotografía tomada en un momento concreto también puede dar lugar a confusiones, y a multas que no corresponden, como la que le pusieron a esta conductora australiana, 1.200 dólares australianos (unos 743 euros) y cuatro puntos porque su suegra se estaba rascando la nariz y el brazo tapó parte del cinturón en la imagen.

Un reportaje publicado en ABC, recoge que la sanción de tráfico le llegó en el mes de abril, después de que una de las cámaras de seguridad de la carretera la captara circulando junto a su suegra. Cuando recibió la multa con la imagen, le resultó extraño porque estaba segura de que la mujer sí que llevaba puesto el cinturón de seguridad, porque ella misma se había asegurado de ello. 

Al analizar la imagen, comprobó que, en el momento de la fotografía, su suegra había levantado el brazo para rascarse la nariz, ocultando la parte superior de la cinta, aunque la inferior seguía siendo visible.

“En el momento en que la cámara nos fotografió, mi suegra se estaba rascando la nariz y el brazo cubría la parte superior del cinturón de seguridad, mientras que la parte inferior todavía es visible en la foto”

Recurrió la multa, pero rechazaron su explicación

No dispuesta a pagar la multa ni perder los puntos de su carnet de conducir, decidió poner una reclamación en el Departamento de Transporte y Carreteras de Queensland para explicar lo ocurrido y solicitar que se retirara la sanción. Sin embargo, fue rechazada, por lo que decidió llevar el asunto ante los tribunales.

El proceso terminó alargándose durante alrededor de un año y la conductora tuvo que acudir hasta cuatro veces al juzgado para defender que su suegra sí llevaba puesto el cinturón. La situación llegó a provocarle un importante estrés. “Creo que fue uno de los momentos más estresantes de nuestras vidas”, aseguró.

Durante una de las comparecencias, llegó a sorprenderse por la forma en que se dirigían a ella en el tribunal. Cuando le comunicaron que podía marcharse sin fianza, respondió: “Eso suena como si fuera una criminal”.

Finalmente, después de cuatro comparecencias y sin dar una explicación sobre el motivo, la Administración retiró el procedimiento, por lo que la mujer no tuvo que hacer frente a la multa ni a la pérdida de los cuatro puntos.