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Estefanía, 34 años, de guardia civil a monja de clausura: "Cambio a Felipe VI por el Rey de Reyes; voy a batallar con él en otra guerra"

Después de estudiar Derecho y pasar también por la Legión, la joven deja su plaza fija para irse al convento de las Clarisas en Vivar del Cid.

Estefania durante la entrevista
Estefania durante la entrevista |Youtube 'Heraldos del Evangelio España'
Antonio Montoya
Fecha de actualización:

Llegar a ser monja no suele ser una vocación que nazca desde la edad infantil normalmente, sino que la mayoría de las veces las personas que deciden serlo vienen de caminos muy diversos profesionalmente hablando. Además, la vida en el convento no es fácil, ya que las monjas no siempre viven únicamente de la caridad como muchos piensan, sino que se lo digan a Marta, una monja de clausura que declara ser autónoma y que vive de lo que gana vendiendo cosmética.

Otro caso de monja de clausura que vivió una vida muy diferente antes de llegarle la vocación es el de Estefanía, una madrileña de 34 años que muestra una de las conversiones más extrañas que se han visto en los conventos. Tras haber cursado la carrera de Derecho y haber servido sucesivamente en la Legión, el Ejército del Aire y la Guardia Civil, la joven ha decidido renunciar a su plaza en el Cuerpo para ingresar como monja de clausura con las Clarisas de Vivar del Cid, en Burgos.

Ahora aplica la “obediencia” que aprendió en el Ejército al convento

Para Estefanía, pasar de ser militar a una vida eclesiástica está totalmente relacionado con el servicio, la uniformidad y el sacrificio que ya tuvo que desarrollar en el servicio militar. "Yo siempre digo de broma a mi director espiritual: 'Bueno, pues voy a cambiar de rey, voy a cambiar a Felipe VI, con todo respeto, por el Rey de Reyes'". En su opinión, el aprendizaje de la disciplina militar le ha allanado el camino de la entrega religiosa. "A mí me ha venido estupendo. Esta obediencia que llevo aprendida gracias al ejército y a la Guardia Civil es un camino un poquito allanado dentro del convento en el sentido de que no me supone violento obedecer", admite en una entrevista para el canal de Youtube 'Heraldos del Evangelio España'.

Cuando era joven, ni siquiera era practicante ni estaba muy relacionada con la religión. Nacida en Madrid y criada en Huelva a partir de los 11 años, ella estaba centrada en sus estudios con la idea de conseguir tener estabilidad laboral y económica para valerse por sí misma. Tras licenciarse en Derecho, ingresó en la Legión, pasó año y medio como auxiliar de mecánica en el Ejército del Aire y posteriormente aprobó las oposiciones a la Guardia Civil. En enero de 2022 se trasladó a Madrid para realizar las prácticas en el Servicio Aéreo de la Benemérita.

Recibió la ‘llamada’ mientras estaba en un funeral

Fue en julio de ese año cuando ocurrió algo que le hizo cambiar de paradigma y ver la religión de otra forma, hasta el punto de querer ser monja de clausura. La hermana de su mejor amiga falleció de manera repentina a los 27 años tras dar a luz y, cuando fue al tanatorio, Estefanía esperaba encontrar solo tristeza, pero descubrió a una comunidad que estaba orando allí, llena de fe y esperanza. "Mi conversión fue en el tanatorio". Profundamente conmovida, comenzó a acudir a misa a diario, se confirmó y decidió matricularse en Ciencias Religiosas en la Universidad Eclesiástica San Dámaso para profundizar en su fe.

Allí hizo contactos con religiosas y empezó a sentir la ‘llamada’ a la vida contemplativa. No fue fácil, claro está, ya que tuvo que dejar a su pareja y renunciar de forma del todo a su plaza en la Guardia Civil"Era o todo o nada". El 13 de mayo hizo oficial su renuncia voluntaria al Cuerpo y en otoño formaliza su ingreso definitivo con las Clarisas. "No me entrego para ir al cielo sola con Jesús; quiero adoptar a todos los posibles para que el cielo se llene".