Seguir

Una madre presta a su hijo 310.000 euros para comprar una casa y él asegura después que fue un regalo: la Justicia le obliga a devolver casi 180.000 euros

La mujer entregó el dinero cuando su hijo tenía cerca de 30 años y no dejó el acuerdo por escrito porque confiaba en él. Años después, cuando la relación familiar se rompió, le reclamó el dinero que le debía.

Una mujer firmando un documento
Una mujer firmando un documento |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Ayudar a un hijo a comprar una vivienda entregándole dinero puede parecer un gesto inofensivo, sobre todo cuando hay confianza dentro de la familia, pero además de poder implicar un pago de impuestos, puede terminar ocasionando problemas en el futuro entre las partes. Es el caso de esta familia australiana en la que la madre terminó demandando al hijo después de haberle dado dinero para comprar una casa y que ha conseguido que la justicia le reconozca que debía devolvérselo.

Según la información publicada por Domain, la mujer, ya jubilada y madre de tres hijos, ayudó a su hijo mayor cuando este tenía cerca de 30 años y quería comprar una vivienda. La propiedad costaba 500.000 dólares australianos, unos 310.000 euros, y la madre fue entregando cheques para cubrir el depósito, la compra y los impuestos relacionados con la operación. Según explicó posteriormente ante el tribunal, desde el principio había dejado claro que aquel dinero era un préstamo.

“Le dije que podía prestarle el dinero para la propiedad y que él me lo devolvería”, declaró. Su intención, según explicó, era recuperar el dinero en un plazo aproximado de entre cinco y siete años.

No hicieron ningún contrato porque la madre confiaba en que su hijo se lo devolvería

El principal problema fue que madre e hijo no firmaron ningún tipo de documento en el que se dejaran por escrito las condiciones del acuerdo. La mujer explicó que en aquel momento no pensó que fuera necesario porque confiaba en su hijo. “Esperaba que hiciera lo correcto. Nunca imaginé que estaría aquí”, señaló durante el juicio.

El hijo, sin embargo, dio una versión completamente diferente, y aseguró que el dinero había sido un regalo y que nunca existió un préstamo ni se habló de tener que devolverlo.

Además, aproximadamente un año y medio después de comprar la casa, la vendió para comprarse otra. Allí, el hijo, que trabaja como arquitecto, diseñó y reformó una casa de lujo de cinco habitaciones para su familia que llegó a recibir varios premios.

Con el paso de los años, la relación familiar terminó deteriorándose. El juez explicó que madre e hijo estaban distanciados desde 2014 y que el procedimiento había terminado convirtiéndose en un enfrentamiento familiar con acusaciones graves entre ambas partes.

Fue entonces cuando la madre decidió acudir a los tribunales para reclamar 289.800 dólares australianos, aproximadamente 180.000 euros, que aseguraba que todavía quedaban pendientes de aquel préstamo.

La Justicia considera que era un préstamo y obliga al hijo a devolver el dinero

El Tribunal del condado finalmente dio la razón a la madre al considerar que había quedado acreditado que la mujer prestó el dinero a su hijo con la intención de que se lo devolviera y que, por tanto, no era un regalo. 

Por este motivo, le ordenó pagar a su madre los 289.800 dólares australianos pendientes, unos 180.000 euros, además de los intereses y las costas judiciales, cuyas cantidades tendrían que calcularse posteriormente.