¿Quién no aprovecha los grandes paquetes de bebidas u otros productos cuando va al supermercado para llevarse más cantidad y así tener que ir menos veces? Es algo normal y que vemos sobre todo en las grandes superficies, ya que resulta más rentable llevarse más de un producto cuando van unidos en el mismo envoltorio que llevárselos sueltos, tanto en el aspecto económico como logístico o de tiempo. Pero ahora esto va a cambiar, ya que este formato tiene los días contados en la Unión Europea. De hecho, Bruselas ya venía advirtiendo desde hace tiempo que tenía la intención de eliminar el famoso ‘pack de seis’.
El Reglamento (UE) 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo (que se puede consultar en este BOE), sobre envases y residuos de envases, introduce nuevas restricciones que tendrán que cumplir fabricantes, distribuidores y supermercados. La norma fue aprobada el 19 de diciembre de 2024 y sustituye el anterior marco europeo sobre envases.
Aunque el Reglamento es aplicable de manera general desde el 12 de agosto de 2026, una de sus medidas más visibles llegará el 1 de enero de 2030, cuando los operadores económicos ya no podrán introducir en el mercado determinados formatos recogidos en el anexo V.
Los packs de botellas y latas tendrán que cambiar
La norma señala específicamente a los “envases colectivos de plástico de un solo uso” utilizados en los puntos de venta para agrupar productos vendidos en “botellas, botes, latas, tarros, tarrinas y paquetes”.
Es decir, afectará directamente a las habituales láminas que rodean packs de agua, refrescos, cerveza u otros productos. El reglamento cita literalmente como ejemplos las “películas para retractilar” y el “envoltorio retractilado”.
La UE considera que estos envoltorios funcionan principalmente como envases de comodidad para animar al consumidor a llevarse varias unidades. Quedan fuera de la restricción, sin embargo, aquellos envases colectivos que sean necesarios para facilitar la manipulación de los productos.
Esto obligará a supermercados, marcas y fabricantes a cambiar progresivamente la forma en la que presentan muchos de sus packs antes de 2030.
También cambiarán algunos envases de frutas y verduras
La prohibición no se queda en las bebidas. El anexo V también incluye determinados envases de plástico de un solo uso para frutas y hortalizas frescas no procesadas preenvasadas en cantidades inferiores a 1,5 kilos.
Eso sí, la propia normativa contempla excepciones cuando sea necesario evitar la pérdida de agua, riesgos microbiológicos, golpes, oxidación o problemas para diferenciar productos ecológicos.
Las botellas de plástico tendrán, además, nuevas exigencias de fabricación. Para 2030, las de bebidas de un solo uso deberán contener al menos un 30% de plástico reciclado, porcentaje que aumentará al 65% en 2040.
Todo forma parte de un objetivo mucho más amplio de Bruselas: reducir los envases innecesarios y conseguir que los embalajes utilizados en Europa sean reutilizables o reciclables, reduciendo así la cantidad de residuos generados cada año.

