La Guardia Civil incautó hace unos días más de 10.000 cajetillas de contrabando de tabaco en los controles que estaban llevando a cabo en La Línea de la Concepción confirmando que el cruce transfronterizo está activo. Todo esto en un momento en el que negocio de contrabando de tabaco no depende tanto de que llegue de fuera sino que se está tendiendo a fabricarlo dentro de la misma Unión Europea.
Es aquí donde aparece el ‘efecto verja’, un concepto que se emplea para cuantificar un impacto socioeconómico en la frontera con Gibraltar, que trae una mutación en el crimen organizado pero también en el comportamiento del consumidor. El documental emitido por Euronews ‘Europe’s Dark Economy’ apunta a que uno de cada tres europeos no ven mal comprar falsificaciones, ya que el producto original suele ser más caro.
Precisamente este ‘pasar la mano’ de miles de ciudadanos aventados por el conformismo es lo que está alimentando el mercado ilícito que en España no se limita al menudeo transfronterizo desde el Peñón sino que está ejerciendo un efecto llamada hacia redes mafiosas internacionales que proceden de otros países e infiltran mercancía de manera masiva en la cadena logística legal del país.
Del modelo belga a la amenaza en Gibraltar
Uno de los principales temores cuando se mira a la frontera gaditana, es que en nuestro país se replique una crisis por la que está pasando el resto del continente Europeo. Un punto del que ya ha avisado ‘Financial Times’ que encuentra que el contrabando ya no es un tráfico de importaciones meramente sino que ha dado un paso más para ser un negocio industrial con sello ‘Made in EU’.
Y esto conlleva que las mafias no traen el producto de fuera, sino que instalan fábricas clandestinas en las mismas fronteras comunitarias, independientemente de cual sea el producto.
El documental comienza en el Puerto de Alicante, con la Oficina Antifraude Europea (OLAF) y la Aduana española están inspeccionando contenedores para evitar que el crimen organizado coloque falsificaciones en el circuito comercial ilegítimo.
Como ejemplo, se puede mirar a Bélgica que se ha convertido en un hotspot de naves ilícitas. El caso más evidente es el que sucedió en Fleurus donde la Policía ha desmantelado una fábrica ilícita a pocos metros de un parque infantil con maquinaria para producir un millón de cigarrillos diarios y dormitorios para alojar a los trabajadores explotados por las mafias.
En España se intervinieron 38,4 toneladas de hoja de tabaco crudo
España no queda fuera de este problema y el mismo Financial Times explica cómo por parte de las autoridades se han incautado en junio 38,4 toneladas de hoja de tabaco crudo con maquinaria pesada y armas de fuego. A esto hay que sumar el caso de Lituania donde se ha desmantelado en Kaunas la primera fábrica clandestina de bolsas de nicotina de la UE con 330.000 envases ilegales.
Esto demuestra que las mafias se están recolocando dentro de la UE a lo que habría que sumar la disponibilidad de tabaco en rama en el sur peninsular, lo que coloca en el punto de mira al Campo de Gibraltar. Si los controles en la Verja se relajan creando un problema de control y supervisión, la comarca está en riesgo de sumarse a ese modelo de fabricación local que se ha consolidado en otros puntos de la Unión.
Impuestos altos y regulación por riesgo
Lo que está pasando en Gibraltar pasa al plano político en tanto que se están revisando las directivas europeas de fiscalidad (TED), y de productos del tabaco (TPD) así como durante la tramitación del marco regulatorio en España. Las investigaciones que están desarrollando KPGM y Europol han puesto el foco en este problema señalando que las subidas drásticas e hiperrestrictivas de impuestos que encarecen el producto legal y el contrabando pasa a ser un negocio de alta rentabilidad y bajo riesgo.
Cuando se miran los datos globales, el comercio de productos falsificados de cualquier tipo mueve 467.000 millones de euros anualmente según los datos de la OCDE y EUIPO. Sólo en tabaco dentro de la UE, el último informe de KPGM cifra la pérdida fiscal en 16.700 millones de euros anuales con 41.800 millones de cigarrillos ilícitos consumidos.
Otro informe, el estudio SCORE publicado por ‘Frontiers in Health Services’ apunta a que cuando las leyes de la UE y de España castigan a todos los productos sin diferenciar ni incentivar el paso a alternativas de menos impacto como los váper, el tabaco calentado o las bolsas de nicotina, los consumidores vulnerables no dejan de consumir sino que se van al mercado negro.
Por eso, la revisión de las directivas europeas TED y TPD sumada a la tramitación inminente del plan antitabaco en España exige que se corrija el rumbo normativo pretendiendo equiparar legal y fiscalmente al cigarrillo tradicional con las alternativas de riesgo reducido eliminando el incentivo para abandonar la combustión y aboca al consumidor al mercado ilícito.