Tener una vivienda alquilada puede convertirse en un problema para los caseros cuando el inquilino deja de pagar y se niega a abandonar la casa. Las rentas se acumulan y el propietario tiene que hacer frente a los gastos del inquilino hasta que se le hace difícil asumir sus propios gastos. Es justo lo que le ha pasado a un propietario de 46 años en Irlanda que lleva desde 2024 intentando recuperar su vivienda después de que su inquilino dejara de pagar el alquiler y acumulara una deuda de unos 20.000 euros, y se ha tenido que mudar a casa de unos familiares.
Según la información publicada por el medio The Irish Times, el propietario compró la vivienda en 2007 como inversión para alquilarla y en junio de 2024 empezó a tener problemas con el inquilino porque se empezaron a acumular los impagos. Meses después, en septiembre, le dio un plazo de 28 días para ponerse al corriente de pago y, al no hacerlo, le notificó la finalización del contrato de alquiler.
Pese ello, no pagaba ni tampoco abandonaba la casa, por lo que el casero acudió a los tribunales y en diciembre de ese mismo año se ordenó al inquilino abandonar la vivienda en un plazo de 28 días. Sin embargo, más de un año después seguía viviendo allí, según explicó el propietario, que asegura que durante todo ese tiempo los alquileres pendientes no han dejado de aumentar.
Sigue pagando la hipoteca mientras el inquilino permanece en la vivienda sin pagar
El casero asegura que la situación ha terminado afectando también a su propia familia porque tiene que seguir pagando la hipoteca de la casa alquilada mientras no recibe ingresos por ella, una situación que le ha complicado el poder conseguir financiación para comprarse otra casa.
Su intención era comprar para mudarse más cerca de su trabajo, pero sus solicitudes de hipoteca llevan más de año y medio siendo rechazadas porque tiene tiene que asumir por su cuenta las cuotas de la propiedad alquilada.
Como consecuencia, él, su mujer y sus dos hijos pequeños llevan unos 18 meses viviendo con familiares, ya que asegura que no puede permitirse pagar al mismo tiempo la hipoteca y otro alquiler.
“Es traumático”, explicó. “Te gustaría tener una casa propia para ellos, pero ahora mismo, debido a esta situación, es algo que parece imposible”.
También asegura que no volverá a alquilar la vivienda cuando consiga recuperarla. “No me siento protegido en absoluto”, señaló al hablar de una experiencia que considera completamente desgastante.
Había una orden para que abandonara la casa
Ante la falta de avances, el propietario inició nuevas acciones legales en junio de 2025. Meses después consiguió una orden judicial que daba al inquilino otros dos meses para desalojar la vivienda.
Pese a que ya existía una resolución anterior de la Junta de Arrendamientos Residenciales que era jurídicamente vinculante, el propietario critica que haya tenido que seguir recurriendo a los tribunales para intentar recuperarla.
“Todo parece tan injusto y, en esencia, recompensa al infractor con una cantidad sustancial de alquiler gratuito”, lamentó.
El procedimiento ha llegado ahora hasta el punto de que el hombre está en contacto con la oficina del sheriff para solicitar el desalojo del inquilino.