Saltarse las normas de circulación o aparcar donde no está permitido suele terminar con una sanción que tiene que pagar el conductor. Sin embargo, hay ayuntamientos en los que se hacen cargo de las multas de sus empleados en algunos casos. Uno de ellos es el Ayuntamiento de Croydon, que ha llamado especialmente la atención porque ha salido a la luz después de que el consistorio anunciara “mano dura” contra estas infracciones.
Según la información publicada por el medio británico The Telegraph, el Ayuntamiento destinó 3.244 libras (unos 3.775,22 euros) de fondos públicos a pagar multas de aparcamiento y otras sanciones relacionadas con sus vehículos.
Poco tiempo antes, el propio alcalde había anunciado un endurecimiento en las actuaciones contra los conductores que incumplieran las normas de tráfico y aparcamiento. En sus declaraciones aseguró que la localidad “no será vista como un lugar permisivo o un lugar donde la gente pueda cometer actos antisociales sin consecuencias”, y lanzó una advertencia a quienes no cumplieran las normas: “Si no paga lo que debe, espere que su coche sea remolcado”.
Más de 3.775,22 euros en multas de los trabajadores municipales
Entre las multas que han recogido los medios, el consistorio pagó 324 libras (unos 377 euros) a una empresa dedicada a la gestión y cobro de deudas por una multa pendiente, además de 240 libras (unos 279 euros) abonadas bajo el concepto de “multas de aparcamiento”.
A estas cantidades se suman otras 100 libras (unos 116 euros) por una multa a nombre del departamento del asistente del director ejecutivo del Ayuntamiento, que aparecía descrita en los registros como una sanción vinculada a un “presidente de mesa”.
Aunque desde el Ayuntamiento defendieron que sus trabajadores tienen que cumplir las mismas normas de circulación que los ciudadanos, reconocieron que pueden existir determinadas situaciones en las que el consistorio termine pagando la sanción.
Según explicó un portavoz, esto puede ocurrir cuando la infracción se produce durante trabajos de emergencia o existen otras circunstancias que justifican lo sucedido. En estos casos, el Ayuntamiento estudia los motivos de cada multa y habla con el conductor antes de decidir qué hacer con el pago.