La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) ha avisado del “doble alquiler” al que deben hacer frente miles de autónomos que deben costear tanto el encarecimiento de sus hipotecas o alquileres como el de las rentas del local en el que están desarrollando su actividad. Una situación compleja de la que ya alertaba UPTA cuando apuntaba a que la mitad de los nuevos negocios impulsado por emprendedores cerraban antes de los 3 primeros años.
La presión es difícil de asumir en las grandes ciudades y en las zonas donde el precio del alquiler se ha disparado como es el caso de Madrid o Barcelona. Para los autónomos que necesitan tener un establecimiento físico, el precio del alquiler no termina cuando, mes a mes, le pagan al casero sino que luego deben abonar el coste del espacio en el que trabajan.
La secretaria general de Uatae, María José Landaburu, ha señalado en un comunicado que “podrás vender más, trabajar más horas o ajustar los gastos pero hay costes fijos que han llegado a un nivel al que, simplemente, un pequeño negocio no puede acceder”.
Pequeños comercios que no pueden trasladar su actividad
La situación es preocupante en lo que se refiere a comercios, bares y restaurantes, peluquerías, talleres y otros servicios de proximidad. Son negocios para los que hace falta obligatoriamente un espacio físico y que en la mayor parte de los casos no pueden trasladar la actividad a una vivienda o trabajar sólo por internet.
Uatae asegura que el aumento del precio del alquiler de los locales comerciales está obligando a cambiar el tejido comercial de los barrios. Los pequeños establecimientos son sustituídos progresivamente por grandes cadenas o por operadores que tienen más capacidad económica, mientras que otros siguen cerrados a la espera de conseguir inquilinos que puedan pagar una renta más alta.
“Cuando se cierra una librería, una ferretería, una frutería o un bar de toda la vida porque el dueño no puede pagar el alquiler no hablamos sólo de que se cierra un comercio”, ha apuntado Landaburu. La responsable de Uatae incide en que se están transformando los barrios y que recuperar ese tejido comercial a posteridad resulta “difícil”.
Ayudas para los trabajadores autónomos
La organización considera que la situación es “preocupante” tanto para los que ya tienen el negocio en marcha como para quienes están pensando en abrir uno. A lo que hay que pagar inicialmente hay que añadir las fianzas, garantías e incluso las reformas o las mensualidades.
Por eso, conseguir un local es casi una barrera antes de empezar a ejercer la actividad. Para que se alivie esa presión Uatae propone incentivar la salida al mercado de locales vacíos a un precio razonable, con mecanismos de apoyo por parte de las administraciones de modo que a los espacios de titularidad pública se les pueda dar una nueva utilidad.
Reclaman más ayudas económicas para mantener actividades esenciales en los barrios y un ajuste en el precio de la vivienda que las haga accesibles a los autónomos. “Hablamos mucho de quién puede permitirse vivir en nuestras ciudades pero tenemos que preguntarnos quiénes pueden permitirse trabajar en ellas”.