Sociedad

Los ocho pueblos más bonitos de España para refugiarse

El turismo a zonas menos masificadas toma fuerza tras la pandemia. Algunos, incluso, mezclan la opción de la playa y la montaña.

Los ocho pueblos más bonitos de España para refugiarse
Estos son algunos de los más destacados de la geografía española.
Javier Martín
 

España es uno de los destinos turísticos internacionales por excelencia. A lo largo de 2021, 31.180.802 de turistas desembarcaron procedentes de otros países, aumentando en 12.247.699 personas, un 64,69%, respecto a 2020, el año del confinamiento. De ellos la mayoría vienen de Francia, el 18,67%, Alemania, el 16,71% y Reino Unido, el 13,80%, apunta el INE.
 
Lo confirman los números, y las sensaciones. Su oferta mezcla la playa, la montaña, el clima, la gastronomía o la cultura. No en vano, es uno de los países con mayor diversidad geográfica y con más sitios nombrados Patrimonio de la Humanidad. De hecho, Valencia, una de las joyas de la corona, ha sido nombrada como uno de los mejores 50 destinos del mundo por la prestigiosa revista estadounidense ‘Time’.

Los 8 destinos imprescindible a los que viajar en España 

Aunque el turismo rural está emergiendo como uno de las formas preferidas recientemente, impulsado por la pandemia y esa tendencia a alejarse de las grandes urbes. Por ello, los pueblos son uno de los destinos revelación. Algunos, incluso, mezclan la opción de la playa y la montaña.

Estos son algunos de los más destacados de la geografía española por la revista ‘Esquire’. Por su patrimonio histórico, sus tradiciones y un entorno natural privilegiado.

Ronda (Málaga)

Las murallas, las puertas árabes, la Plaza de Toros…pero, sin duda, el Puente Nuevo, su lugar más emblemático. Con 200 años de antigüedad, divide la ciudad en dos sobre las aguas del Guadalquivir. Por un lado, el casco histórico musulmán, y, por otro, la parte de la ciudad construida en el siglo XV.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Cudillero (Asturias)

Una de las opciones que conjuga mar y montaña. Su puerto es uno de los más representativos del mar Cantábrico, y su pueblo, uno de los más pintorescos de España. Su peculiar distribución, adaptándose al entorno de la montaña y el mar, es punto común para los amantes de la fotografía, con atractivos como las casas colgantes de colores de su Anfiteatro. La sidra o los productos gastronómicos cántabros completan sus reclamos.


Buitrago de Lozoya (Madrid)

Una de las vías de escape habituales para los que viven en la capital. A tan solo 80 kilómetros de la capital de España, se encuentra uno de los pueblos más atractivos de la Comunidad de Madrid. En el paraje de las faldas de la sierra de Guadarrama descansa su recinto amurallada de origen musulmán, la Torre del Reloj o el Castillo de los Mendoza.

Ochagavía (Navarra)

Con tintes de épocas medievales, se ubica este peculiar enclave navarro, en el valle Pirenaico de Salazar. A tan solo 24 kilómetros se encuentra una de las reservas forestales mejor conservadas de la península, la Selva de Irati. Aunque no hay que irse tan lejos para disfrutar de sus reclamos. Uno de ellos, darse un paseo a la ribera del río Arduña junto a sus casas blasonadas y palacios medievales.


Alcalá del Júcar (Albacete)

Situado en el noroeste de la provincia manchega, en la comarca de La Manchuela, fue declarado conjunto Histórico-Artístico en 1982 y en 1998 recibió el ‘Premio de Turismo’ 2008 por su función en la promoción y desarrollo turístico. Sus casas de arquitectura natural se organizan sobre la hoz del Huécar para ir trepando hacia el Castillo. Destacan la gastronomía del lugar o sus actividades al aire libre.

Masca (Tenerife)

Un enclave mágico en las Islas Canarias, casi más propio de una localidad del Amazonas brasileño. De hecho, llegar hasta él es toda una aventura, teniendo que conducir por una carretera repleta de curvas y con poca visibilidad por la frondosidad de su vegetación tropical y sus muchos acantilados. Ubicado en el parque rural del Macizo de Teno, sus miradores son carne de foto de perfil. A cinco kilómetros a pie, posee una de las playas salvajes más reconocidas de España.

Albarracín (Teruel)

Uno de los pueblos con más encanto, según la asociación de ‘Los Pueblos Más Bonitos de España’. Rodeada de un imponente amurallado que finaliza en el castillo del Andador. Todo ello abrazado por su icónica estampa natural. El Alcázar o la Torre del Andador son algunos de los motivos por los que es Monumento Nacional.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Setenil de las Bodegas (Cádiz)

Uno de los miembros del selecto club de los Pueblos Blancos de la Sierra de Cádiz. Su peculiar distribución, con las viviendas situadas en diferentes escalones, genera cuevas o miradores imperdibles. Característicos de la zona son la visita a la calle Cuevas del Sol o la de Cuevas de la Sombra, que hacen justicia a su nombre. La playa, por su parte, es otra opción.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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