Política

Crisis total entre Podemos y Yolanda Díaz: ¿qué ha pasado?

El Gobierno de España asiste atónito a la formalización del divorcio entre Podemos, que sigue a Pablo Iglesias, y los partidarios de Yolanda Díaz. El exdirigente volvió a lanzar un duro dardo a la Ministra de Trabajo.

Yolanda Díaz, Ministra de Trabajo
Crisis total entre Podemos y Yolanda Díaz: ¿qué ha pasado?
Javier Martín
 

Yolanda Díaz y Unidas Podemos continúan distanciándose. La brecha entre el partido y la actual vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social volvió a escenificarse en la Universidad de Otoño de una formación morada que recurrió a su ‘alma máter’, Pablo Iglesias, para servir de altavoz a la idea que se pretende abanderar en su último año de legislatura de coalición junto al PSOE: “Podemos no está muerto”.

La baja de Ione Belarra por su reciente maternidad provocó que el exvicepresidente del Gobierno de España y líder del partido tomara la palabra en su momento más crítico. La fotografía revela los indiscutibles síntomas: tuvo que ser Iglesias, retirado de la esfera política, el que tratara de dar oxígeno a una formación desgastada y que no solo empieza a convertir en rutina sus tiranteces externas con el PSOE, si no también de puertas para dentro. Iglesias lanzó un dardo a Díaz.

“¿Quién piensa que le puede ir bien en las elecciones generales a una candidatura de la izquierda si a Podemos le va mal en las municipales y autonómicas?”. Preguntaba. A lo que él mismo respondió: “Hay que ser estúpido”. Adjetivo con el que Iglesias, que se encargó personalmente de señalarla como su sucesora, calificó a Yolanda Díaz, que pretende presentarse a como candidata a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones de 2023 con su partido de reciente creación, SUMAR.

Qué ha pasado entre Yolanda Díaz y Podemos

De los halagos que le profirió hace tan solo un año y medio se ha pasado a la dura crítica. Del “es nuestra candidata”, al “ya se verá”. El termómetro de la tensión crece con el paso de las semanas, después de observar las diferencias de apreciación entre Iglesias y Díaz que han aireado asuntos de alto voltaje como la gestión de la guerra en Ucrania, donde no se era partidario de enviar armas en apoyo a los de Zelenski.

A ello se une la relación con Pedro Sánchez, del que Iglesias era partidario dejarlo caer ‘haciéndole la cama’ para adelantar las elecciones y aprovechar el efecto Podemos. En la negociación del CGPJ también hubo fricción: Podemos e Iglesias defendían la candidatura de Victoria Rosell. No así Díaz, que señaló a otros dos candidatos.

También pasó factura la celebración de las elecciones autonómicas en Andalucía, en la que Unidas Podemos abrió la puerta de la campaña a Iglesias, contraprogramando a Díaz, para que el exdirigente presentara su libro bajo los focos de la cobertura mediática morada. Todo ello a pesar de que en ese momento, Iglesias ya comenzaba a lanzar pullas a su ‘elegida’.

Aunque la principal fue la de anteponer sus intereses personales a los del partido, cuando los militantes consideran que es gracias a Podemos por el que Díaz tendría la posibilidad de ser la primera presidenta en la historia del país, si acaba por suceder. “Ha empezado de la peor manera posible”, indicaba Iglesias sobre la que era su amiga después del fracaso de la formación en dichos comicios: “Es un horror (…) nos causa vergüenza”, valoraba el exdirigente, vinculando el episodio de Andalucía con el futuro proyecto de Yolanda Díaz.

También se encuentra en fase crítica los lazos que le unían a Ione Belarra, la actual cabeza de cartel del partido. De hecho, que Enrique Escudero apoyara con fervor a Díaz le costó perder su cargo como secretario de Estado por esos sesgos partidistas de división. Al igual que con Irene Montero, con quien su relación es mínima. Moncloa y el PSOE, de momento, asisten con cierta preocupación a esta crisis. Los socialistas confían en Díaz como interlocutora con sus socios de Gobierno, pero temen que acabe afectando en la tramitación de leyes como la trans.

La candidatura de Yolanda Díaz se tambalea: “Es ella quien debe decidir”

"En Podemos estamos haciendo nuestro trabajo para presentarnos a municipales y autonómicas y para poder revalidar y ampliar los gobiernos de coalición progresista. Cuando Yolanda Díaz termine de organizar su partido político, escucharemos su propuesta. Nuestra voluntad es conseguir un acuerdo de coalición con Sumar, pero es ella la que decide", ha dicho el portavoz.

"Es Yolanda quien debe decidir si debe ser candidata o no. Nosotros vamos a trabajar porque haya una coalición entre Podemos y Sumar", explicó este lunes en rueda de prensa el coportavoz de Podemos, Javier Sánchez Serna. Aunque Iglesias se encargó de mandarle otro recado a Díaz: “Podemos debe ser respetada (...) Ay de aquel o de aquella que se atreva a faltarle al respeto a la militancia de Podemos”. La pelota, ahora, parece en el tejado de la ministra de Trabajo.

Yolanda Díaz no se inmuta

De momento los requerimientos lanzados desde Podemos no han tenido respuesta. Tampoco la vicepresidenta parece dispuesta a modificar su hoja de ruta ya trazada a pesar de estos últimos acontecimientos. “Estoy dejándome la piel por mi país y sigo trabajando”, declaró a la entrada del acto de homenaje a Almudena Grandes.

“No vamos a caer en su trampa. No vamos a cambiar de planes ni a meternos en su fango. Pablo Iglesias conocía a Yolanda Díaz, pero si no la conocía, ya la ha descubierto. A Yolanda no se le acogota. Es un empeño inútil”, reconocieron fuentes cercanas a la ministra de Trabajo, que ignorará lo sucedido. “Pero la manera en que lo soltó duele. No porque no supiéramos que iba a ir allí a marcar territorio y a dar un puñetazo encima de la mesa. Están muy nerviosos. No han logrado cohesionarse internamente, y han buscado una diferenciación con Yolanda”, concluyen.

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