El pasado mes de julio, los ministerios de Trabajo y Economía acordaron aplazar la aprobación del decreto con el nuevo registro horario a septiembre. Empezado ya el mes, se sigue sin conocer una fecha exacta, si bien desde la cartera de Yolanda Díaz han reiterado que el compromiso es poder llevar la norma “cuanto antes” para su aprobación en el Consejo de ministros.
Así lo ha señalado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en la rueda de prensa posterior a los datos del paro, indicando que hay que tener en cuenta “la programación del propio Consejo de Ministros” y los asuntos que lleven el resto de departamentos.
Pese a ello, Pérez Rey ha afirmado que existe un “encuentro” con el Ministerio de Economía sobre la necesidad de “cuanto antes vigilar correctamente el número de horas que los trabajadores hacen”. En este sentido, ha negado que actualmente existan discrepancias con la cartera de Carlos Cuerpo. “No hay ninguna dificultad entre el Ministerio de Economía y el de Trabajo”, ha asegurado.
Hay que señalar que los sindicatos han pedido su aprobación inmediata, advirtiendo tanto CCOO como UGT que si la medida sigue paralizada, dejarán de participar en las mesas de diálogo social (precisamente, Trabajo espera este mes reanudar una de ellas, para la transposición de la directiva europea de transparencia salarial).
“O el Consejo de Ministros aprueba el decreto ley de control horario o no vamos a participar en mesas de negociación”, advirtió la semana pasada el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, a los micrófonos de ‘NoticiasTrabajo’. “No vamos a alcanzar acuerdos con el Gobierno hasta que no se vea reflejado en un Boletín Oficial”, se manifestó en los mismos términos su homónimo en CCOO, Unai Sordo, una semana antes.
“Uno de los elementos más importantes” para controlar los salarios y el tiempo trabajado
El secretario de Estado de Trabajo ha querido recordar que esta reforma del registro horario, pendiente de aprobar, será “uno de los elementos más importantes para controlar que la remuneración sea la adecuada al tiempo de trabajo”. De hecho, uno de los objetivos de Trabajo es reducir el número de horas extraordinarias sin remunerar que se registran en España: en el segundo semestre de 2026, se estima que se realizaron 3,09 millones de horas extra semanales sin retribuir (un 9,6% más que el trimestre anterior).
Sobre los plazos de aprobación del real decreto, Pérez Rey concluyó reiterando que espera “que a la mayor brevedad le podamos ya señalar una fecha para la aprobación del registro horario”. Cuando se apruebe la medida, estos registros pasarán a ser obligatoriamente digitales y y accesibles en remoto (online) para cada trabajador, los representantes sindicales y la Inspección de Trabajo.
Además, se deberán registrar todos los tipos de jornada (ordinarias, extraordinarias, flexibles y horas complementarias en el tiempo parcial), para saber si se cumplen los límites de jornada y los descansos mínimos.
“O cumple, o el diálogo social está tocado”
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha sido preguntado en una entrevista para RNE, posterior a las últimas declaraciones de Trabajo, sobre esta cuestión. En la misma, ha reiterado, en referencia al Gobierno, que “o cumple, o el diálogo social está tocado”. Álvarez ha afirmado que la reforma del registro horario es “absolutamente imprescindible” y ha apuntado que “hay 3 millones de horas extraordinarias que cada semana se hacen en nuestro país y que no se cotizan ni aparecen en ningún sitio”.
Según ha explicado, esto supone “un agujero de salarios para las personas que hacen esas horas, de recaudación para la Seguridad Social, de recaudación para la Hacienda Pública”, reclamando que “de manera inmediata se utilicen todos los medios”, apostillando que “hoy son muchos desde el punto de vista digital”.
En el citado programa también se encontraba la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, que ha mostrado su preocupación por “la sobrecarga normativa que hay”, poniendo el foco en el impacto que puede tener esta medida sobre las pymes. En este sentido, ha defendido que hay “muchísimas empresas de uno o dos trabajadores que no tienen por qué estar digitalizadas” y que “muchísimas en zonas donde no llega la cobertura”, además de que “ninguna tiene un departamento de IT”.
“¿Qué va a pasar cuando se caiga el sistema? ¿Cuánto va a tardar en venir alguien? ¿Quién va a pagar todos esos costes?”, ha manifestado al respecto, reiterando que la reforma del registro horario puede “complicar la vida de la empresa más pequeña” que afrontaría “una carga más” junto a otros costes.

