David es un fontanero jubilado autónomo al que, tras jubilarse y ver que la pensión que le quedó era de poco más de 500 euros, le es difícil llegar a final de mes. “Mi mujer y yo hemos trabajado aquí; mi mujer tiene una pensión de 1.000 euros y yo de unos 500, la mitad. Si no hubiéramos invertido, sería insuficiente”, señala en una entrevista en La Linterna, de la cadena COPE.
Aunque David ya está jubilado, reconoce que a sus 75 años todavía sigue trabajando en su negocio de fontanería como trabajador autónomo. Esto es normal y la Seguridad Social permite compatibilizarlo, ahora aún más con la nueva “jubilación flexible”. En este caso se cobra el 25% de la pensión, pero con la contrapartida de que lo que se gana con el negocio se lo queda el pensionista.
Aunque David lleva siendo autónomo desde los 24 años y aportando cotizaciones a la Seguridad Social como cualquier otro trabajador, la pensión se le quedó muy corta, pues cotizaba por la base mínima y, este sistema al ser contributivo, la cuantía de la pensión va no solo a los años trabajados, sino también a las cotizaciones. Sobre esto señala que, si no llega a invertir, su jubilación hubiera sido un problema, pues “sería insuficiente”.
El 72% de los autónomos jubilados tiene una pensión inferior al salario mínimo
Lo que cuenta David no es una utopía, pues según las estadísticas de la Seguridad Social, los trabajadores autónomos son los trabajadores con las pensiones más bajas del sistema. De hecho, la pensión media del RETA está fijada en los 1.062,09 euros al mes, mientras que los asalariados (Régimen General) perciben 1.733,73 euros al mes, una diferencia de 671,64 euros cada mes.
Es más, algo más de 62.627 jubilados autónomos cobran una pensión entre los 500 y los 600 euros. Según los últimos datos a los que ha tenido acceso NoticiasTrabajo, el 72,15% de los trabajadores autónomos jubilados tienen una pensión por debajo del salario mínimo interprofesional.
La razón por la que un trabajador autónomo tiene una pensión más baja que la de los trabajadores del Régimen General es, que cotizaron por una base más baja. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, explica que “el sistema español es un sistema de reparto”, es decir, que recibes según aportes.
Ahora, según el informe anual de 2023 del Ministerio de Trabajo y Economía Social (se puede acceder a través de este enlace), cerca del 86,6% de los autónomos optaron por cotizar por la base mínima o, a lo sumo, hasta 1,5 veces dicha base.
Esto cambió y ahora, los trabajadores que cotizan bajo el RETA lo hacen conforme a sus ingresos reales. Así, un trabajador que ingresa 30.000 euros anuales netos debe destinar aproximadamente entre 12.000 y 16.000 euros a pagar impuestos y cotizaciones.

