Una de las medidas pendientes del Ministerio de Trabajo es la transposición de la Directiva Europea de transparencia salarial, que pretende garantizar el principio de igualdad retributiva entre hombres y mujeres por un mismo trabajo o de igual valor. Ya se conoce un primer borrador con el Proyecto de Real Decreto que modificará el RD 902/2020 para incorporar esta directiva, si bien parcialmente, cuyo procedimiento de audiencia pública finalizó el pasado 24 de agosto.
Este todavía puede sufrir cambios y es que el texto va a seguir negociándose con los agentes sociales. De hecho, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha explicado hoy a ‘NoticiasTrabajo’ en la rueda de prensa posterior a los datos del paro, que el inicio de los procesos de consulta e información pública se ha hecho con el objetivo de “avanzar y ganar terreno”, ya que “la elaboración de reales decretos es tan tediosa, tan pesada, y lleva tantos trámites, que queremos ir avanzando”.
En este sentido, cabe recordar que el Gobierno (al igual que el resto de Estados Miembros) tenía de plazo hasta el pasado 7 de junio para completar esta transposición. Incumplido el plazo, debe llevar a cabo la adaptación a nuestro ordenamiento jurídico en la mayor brevedad posible, ya que de lo contrario España podría enfrentarse a una multa millonaria, como ya ocurrió con la pasada directiva europea de conciliación.
“Vamos a volver a convocar la mesa de de transparencia salarial. Creo que lo haremos a lo largo de este mes. No sé si ya tenemos la fecha fija, pero si no será en breves días cuando la fijaremos”, ha indicado Pérez Rey, asegurando que seguirán trabajando con los agentes sociales con el objetivo de llegar a a un acuerdo sobre ese reglamento.
Un acuerdo que está “muy cerca”
Al respecto, el secretario de Estado de Trabajo ha afirmado que cree que están “muy cerca” de alcanzar ese acuerdo para transponer la directiva, ya que “tanto de las organizaciones sindicales como las empresariales” tienen el objetivo de “erradicar ese lúgubre aspecto del mercado de trabajo que es la discriminación de las mujeres en materia retributiva”.
“Es algo que no admite ni demoras ni obviamente debería generar ningún tipo de elemento de falta de consenso”, ha agregado, destacando que España “es un ejemplo” de ello. En este sentido, ha explicado que ya tienen “mucho trabajo hecho” ya que, en los últimos años, se han aprobado distintas medidas para acabar con la brecha salarial de género, como el Real Decreto 902/2020, los planes de igualdad para empresas de más de 50 trabajadores o la obligación de registro salarial.
“Con esto continuamos en esa senda que nos ha permitido también con la reforma laboral bajar bastante la brecha salarial retributiva en nuestro país, pero nunca es suficiente porque la única brecha salarial retributiva por razón de género en nuestro país es cero. Por lo tanto, para eso trabajamos”, ha concluido.