La jubilación anticipada da la posibilidad a los trabajadores de acceder a la pensión antes de alcanzar la edad ordinaria de retiro. Una opción a la que muchas personas se acaban acogiendo debido a la dificultad que encuentran para encontrar un nuevo empleo debido a su edad, un problema que se conoce como ‘edadismo’. Pero a cambio de poder "disfrutar" de este retiro adelantado, la Seguridad Social aplica unas penalizaciones en forma de coeficientes reductores sobre la cuantía que quitan buena parte de la pensión que recibirían si no se hubieran jubilado anticipadamente. Algo que en muchos casos, sobre todo en el de las largas carreras de cotización, resulta bastante injusto para muchos jubilados.
Estos recortes pueden ir desde el 2,81% hasta el 21% cuando se trata de una jubilación anticipada de forma voluntaria, y llegar hasta el 30% en los casos de involuntarias, aplicándose de por vida sin considerar si la salida de la profesión se produjo por desgaste físico o enfermedad.
Esto es lo que está viviendo Manuel Guarino, un enfermero jubilado de 71 años que, tras haber acumulado 43 años de cotización a la Seguridad Social, vio recortada su pensión contributiva por haber adelantado su retiro apenas medio año.
Un problema cardíaco por estrés e hiperactividad laboral
En sus últimos años de trabajo, Manuel llevaba a la vez su labor asistencial en dos hospitales, hasta que sufrió una dolencia cardíaca grave provocada por el nivel de estrés acumulado. "Tengo un problema de corazón que era producido por el estrés. Al final, no es un problema de que el corazón esté mal, sino que era un problema por el estrés", dijo para una entrevista con Canal Sur.
Como no podía mantener ese ritmo de trabajo, ya que su salud no se lo permitía, decidió pedir la jubilación anticipada cuando le faltaban tan solo seis meses para alcanzar la edad legal de jubilación. Como consecuencia, la Seguridad Social le aplicó una minoración de unos 50 euros al mes (unos 600 euros al año), una penalización que se mantendrá de forma vitalicia. "50 € no son nada... El tema no son los 50 euros, el problema es la penalización. ¿Por qué me penalizan?", reclama indignado.
Más de 50.000 firmas entregadas en el Congreso
El caso de Manuel refleja la situación de miles de profesionales con carreras laborales muy largas que se ven penalizados por retirarse antes de tiempo. En el propio reportaje, otro jubilado expone su testimonio tras haber cotizado 52 años desde que entró de aprendiz en Renfe, sufriendo un recorte de 800 euros mensuales por retirarse a los 63 años.
Para frenar esta situación, Manuel participa activamente en una campaña de movilización ciudadana que ha reunido más de 50.000 firmas con el objetivo de presentar una iniciativa legislativa en el Congreso de los Diputados. "Nuestra reivindicación es que aquellas personas que han cotizado más de 40 años no tengan penalización... Espero que los políticos vean que hay gente detrás de esto y que reconozcan que estamos discriminados".