El Gobierno ya va a contrarreloj para solicitar el séptimo y último pago de las subvenciones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que preparó España dentro de los requisitos para poder cobrar los fondos europeos de recuperación ‘Next Generation EU’. Ha sido el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien confirmó a principios de este mes, que la solicitud del pago cifrado en unos 26.000 millones de euros se haría al terminar septiembre.
Hasta este momento, han pasado 78.000 millones de euros en seis desembolsos a las arcas del Gobierno de Pedro Sánchez, lo que responde al 76,5% de los 102.000 millones que tiene asignados tras comprobar desde Bruselas que se han cumplido 338 hitos y objetivos.
Lo que queda pendiente es el último pago de estos fondos europeos que incluye la supervisión de 148 hitos y objetivos de modo que se puedan cobrar 21.462 millones de euros en transferencias y 4.400 millones de euros en préstamos.
Cuerpo estará presente en la Comisión Mixta para la Unión Europea, que será en el Congreso de los Diputados el día 1 de octubre, para dar a conocer los progresos y los avances de este plan. Hay que recordar que el plazo oficial terminó el pasado 31 de agosto pero el Ejecutivo se agarró a la opción de pedir los últimos desembolsos hasta el 30 de septiembre para pagarlos posteriormente antes de que acabe el año.
De modo que, cuando se reciba este último dinero serán más de 100.000 millones los de la contribución financiera a este Mecanismo de Recuperación y Resiliencia antes de que acabe 2026.
Europa respondió tras el desastre económico de la pandemia
La pandemia sanitaria cambió las tornas económicas en muchos países, sumiéndolos en una crisis sin precedentes. En el caso de España, los problemas llegaron porque se anuló el turismo, durante el confinamiento las tiendas cerraron y mantener el soporte online fue muy complicado. Se vieron afectados sectores tan importantes como la movilidad o la educación.
Además, el Producto Interior Bruto (PIB) cayó en picado superando el 10% en 2020 por lo que se activaron las respuestas globales tanto nacionales como europeas. En 2020, el Consejo Europeo puso en marcha un instrumento excepcional con 750.000 millones de euros llamado ‘Next Generation EU’, con transferencias directas y préstamos para afrontar la recuperación económica y mejorar los recursos de modernización económica. En España, la asignación subía a 160.000 millones de euros para el periodo 2021-2026 divididos en 80.000 de transferencias directas y 80.000 en préstamos.
El total que ha pedido el Gobierno ha bajado en 21.500 millones de euros, el 25% de los inicialmente asignados, porque España se financia en mercados a costes menores de los préstamos europeos. Los primeros datos hablaban de un impacto del Plan de Recuperación sobre el 2% del PIB en los 4 - 5 años de vigencia y de cara a 2030 podría ser de 3 puntos.
El Gobierno ha publicado en su plataforma ‘Elisa’ que se han convocado más de 96.000 euros hasta el 31 de julio asignando 80.000 millones y resuelto más de 72.000 millones.
La reforma laboral y las pensiones, dos de las claves
El Plan de Recuperación del Gobierno de España contemplaba una agenda de inversiones y reformas entre las que aparecían como destacadas la laboral y la de las pensiones. Todas ellas con el propósito de conseguir un país más verde, digital, cohesionada socialmente y territorial e igualitaria.
Las más complejas a la hora de sacar adelante son las más controvertidas, ya que en el caso de la reforma laboral se aprobó por un fallo al votar de un diputado del PP. El fondo soberano ‘España crece’ con la propuesta de movilizar 120.000 millones de euros para vivienda, energía, Inteligencia Artificial, reindustrialización, economía circular, infraestructuras, agua y saneamiento y seguridad será el siguiente paso a tener en cuenta.
Este estará dotado con 10.500 millones de euros del Plan de Recuperación pero se intentará que movilice 120.000 millones de euros por medio de la deuda privada, de inversiones nacionales o internacionales.
Lo gestionará el ICO que será el que co-invierta con el sector privado con préstamos, avales e instrumentos de capital, dando prioridad a sectores clave para mejorar la productividad económica. Aproximadamente 10.500 millones de euros van a aumentar este colchón del Instituto de Crédito Oficial de modo que se movilicen 60.000 euros de modo directo.