Álex Gallego, albañil español en Australia: “Vas a cobrar 3.000, 4.000 o 5.000 a la semana, pero estás perdiendo tu juventud”

Este joven explica los “pros y contras” de irse a trabajar a un país como Australia, donde da por seguro que se gana “muchísimo” pero a cambio se vive “aislado de todo el mundo”.

Álex Gallego, albañil español en Australia |Instagram (@alexgallego_)
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España necesita trabajadores de la construcción. Y muchos. Concretamente, se cifran en unos 700.000 los puestos de albañil que hace falta cubrir en el sector para cumplir con los compromisos de construcción del país. Y esto ya no solo va de albañiles, sino también de electricistas, fontaneros, carpinteros, encargados y otros perfiles, en un sector que lleva años alertando de la falta de relevo generacional.

Mientras en España cuesta encontrar trabajadores, fuera hay países que están intentando captar estos mismos perfiles con salarios muy superiores. En Suiza, donde hacen falta también 64.000 obreros, algunas remuneraciones para albañiles cualificados pueden acercarse a los 8.900 euros mensuales cuando se suman complementos, experiencia y horas extraordinarias.

Y si se cruza medio mundo, las cifras pueden ser todavía más llamativas. Álex Gallego, albañil español que vive en Australia, ha explicado en uno de sus vídeos cuánto puede ganar una persona que decida marcharse a trabajar a las minas y, sobre todo, qué se sacrifica a cambio.

¿Merece la pena venir a trabajar a las minas de Australia en 2026? Te lo respondo rápido”, comienza.

“Vas a cobrar muchísimo”

Álex empieza por la parte que probablemente más llama la atención: el dinero. Según explica, quienes trabajan en este tipo de empleos pueden ingresar cantidades muy elevadas cada semana.

Vas a cobrar muchísimo, 3.000, 4.000, 5.000 a la semana”, asegura.

A esto se suma otra ventaja importante. Durante las temporadas de trabajo en las minas, explica que prácticamente no hay gastos porque la comida y el alojamiento están incluidos.

“No vas a gastar nada. Viene todo incluido, comida, alojamiento”, señala.

Es precisamente esa combinación, salarios altos y pocos gastos durante las jornadas de trabajo, la que convierte a las minas australianas en una opción que muchos trabajadores extranjeros contemplan para ahorrar en poco tiempo.

Pero Álex deja claro que el dinero es solo una cara de la moneda.

“Estás perdiendo tu juventud a cambio de dinero”

La otra parte es mucho menos atractiva. Trabajar en una mina australiana supone pasar largos periodos alejado de las grandes ciudades y, en el caso de un trabajador español, estar literalmente al otro lado del mundo.

Estás aislado de todo el mundo. Estás perdiendo tu juventud, otorgándosela a esta gente a cambio de dinero, a 20.000 kilómetros de tu familia y de tus amigos”, explica.

Por eso, lejos de venderlo únicamente como una oportunidad para ganar mucho, Álex plantea la decisión como un intercambio bastante claro: más dinero y capacidad de ahorro a cambio de distancia, aislamiento y tiempo lejos de la vida que se deja en España.

“Está muy claro los pros y los contras. Tú decides”, resume.

Su experiencia refleja también una realidad que cada vez aparece con más frecuencia entre trabajadores españoles de oficios tradicionales. Mientras la construcción en España tiene problemas para cubrir puestos, otros países compiten por estos mismos profesionales con salarios que pueden resultar mucho más difíciles de rechazar.

En el caso de Australia, eso sí, Álex insiste en que la decisión no debería tomarse únicamente mirando la nómina. Porque ganar varios miles a la semana puede ser atractivo, pero para él también hay que contar todo aquello a lo que se renuncia para conseguirlo.

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