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Estas son las empresas que paran por la huelga de transporte: Danone, Heineken...

Estrella Galicia, Puleva, Lauki, RAM, El Ventero, Président o Central Lechera Asturiana anuncian dificultades de fabricación y distribución. El sector de la pesca también anuncia parones.

Estas son las empresas que echan el cierre por la huelga de transporte: Heineken, Danone... Parón de la industria por la huelga de transporte
Javier Martín
Javier Martín
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Aquella protesta iniciada con un simple mensaje en internet para tratar de despertar y unir las conciencias de los transportistas va camino de convertirse en una de las manifestaciones más sonadas de la historia española reciente. Tras atravesar su noveno día, subrayada en rojo a causa de una reunión con la plana mayor del Gobierno que ha acabado por ser infructuosa, las espadas se mantienen en alto.
 
Ni la oficialización del paquete de medidas acordadas para evitar otro parón en Navidad, ni tampoco los 500 millones de euros que destinará el Ejecutivo a las ayudas directas a los transportistas para sortear los sobrecostes, han conseguido el stop al parón. Tampoco la rebaja por cada litro de carburante repostado. Era el modelo ‘a la francesa’ que pedía la Plataforma para la Defensa del Transporte de Mercancías en Carretera, la organización convocante.
 
Continúa sin haber acuerdo pero sí huelga, ya con otras patronales como Fenadismer, Fetransa y Feintra uniéndose a un movimiento cuyo eslabón amenaza con romper una cadena de suministro alimentaria española que ya sufre las consecuencias que trasladan la frontera del sector manifestante para acabar haciéndolo en la de los consumidores. 

Huelga transportes: Danone y Heineken avisan de parones

De esta manera, como han recalcado desde la plataforma promotora del parón, la huelga continúa “siendo indefinida”. Para ellos el acuerdo es “papel mojado”. El cuándo acabará, por tanto, no tiene aún respuesta, pero sí daños colaterales. La segunda semana de parón está empezando a visibilizar consecuencias tangibles.
 
 

A la ya psicosis adquisitiva del aceite de girasol por la guerra entre Ucrania y Rusia se ha extendido la recurrente imagen de lineales vacíos en los supermercados. Con los productos frescos, como carne, pescado, fruta, leche, verduras u hortalizas escaseando. Estos productos, que perecen antes, están provocando que sus industrias estén en situación altamente comprometida. Cadenas como Lidl han empezado ya a echar el cierre momentáneo ante la rotura de stock.
 
Al transporte terrestre se le ha unido el marítimo, también afectados por los sobrecostes. Desde la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores hablan de 200 cofradías adheridas al paro y 40.000 afiliados que secundarían este movimiento. También, mientras los boicot e incluso alguna protesta vandálica se suceden por encima de las rutinarias, al parón de la industria láctea se une la comprometida situación ganadera.
 
Los animales, ante la falta de pienso, “se mueren”, afirman desde las principales organizaciones de productores castellanas. Otros sectores como el de las aceitunas o el de las cervezas también están al borde de la suspensión. Heineken, de hecho, ha afirmado que “debido a los violentos piquetes que impiden las normales operaciones de la compañía”, no va a poder a llegar a bares y restaurantes al no poder fabricar y distribuir sus productos. Otras como Estrella Galicia, Calvo y Pascual también han advertido. El grupo Lactalis (Puleva, Lauki, RAM, El Ventero o Président) ha apelado al "diálogo y a la negociación" para "evitar un mayor colapso". Central Lechera Asturiana también admite ya “dificultades”.
 
También Danone, que ha dado un plazo de 24 horas para acabar con el bloqueo si no quieren que cierre sus plantas de fabricación de productos lácteos y agua mineral. "Danone ha llevado a cabo sus máximos esfuerzos para lograr mantener toda su actividad dentro de la normalidad", defienden desde el gigante lácteo, quienes hablan de una situación de "dificultades provocadas por un contexto difícil y muy tensionado", afirman desde el mando directivo de la organización empresarial, contra la espada y la pared por lo crítico de la situación.
 
"Estoy preocupado por el suministro; incluso a los propios ganaderos. O intentemos tender puentes o la situación va a ser muy complicada”, ha señalado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien aunque ha reconocido que “faltarán concreciones” en el acuerdo, se podrá “llegar” a un pacto si todas las partes se “ponen a ello”.