Sociedad

Cuidado si conduces con tu mascota: la DGT multa con hasta 500 euros por hacerlo mal

Las multas de la DGT por conducir con animales en el coche indebidamente va desde los 80 hasta los 500 euros. Estos son los motivos.

La DGT multa con hasta 500 euros por llevar mal a tu mascota mientras conduces
Multas de hasta 500 euros de la DGT
Esperanza Murcia
 

Las mascotas son un miembro más de la familia, así que es normal que puedas conducir con ellas. Incluso si no acostumbras a ello, alguna vez te habrás visto obligado nada más que por el simple hecho de haber tenido que llevarla al veterinario. Aunque está permitido, hay que tener especial cuidado, la Dirección General de Tráfico (DGT) podría sanciarte con multas desde los 80 a los 500 euros

Aunque no conlleva la pérdida de puntos en el carnet, sí que es una sanción que sale cara, ahora todavía más ante la reciente subida de la luz o la gasolina. La multa más pequeña, 80 euros, se recibe cuando el animal no está bien sujeto y puede ir suelto por el coche, aunque asciende a los 200 y 500 euros si está ocupando el habitáculo del conductor. Aquí se incluye llevarlo en el regazo, aunque se trate de un cachorro. 

El hecho de que no haya una normativa específica para el transporte de mascotas tampoco ayuda a la hora de saber cómo llevar a los animales en el coche, existiendo cierta ambigüedad. Sin embargo, en el artículo 18.1 del reglamento General de circulación se recogen varias obligaciones del conductor, manifestando que “está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción”.

Se trata de una medida para garantizar “su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía”. Por ende, según se sigue citando en la ley, se “deberá cuidar especialmente mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos”. 

Atendiendo a este criterio, no podría ser suficiente con llevar al perro atado con su collar o arnés al cinturón, aunque esté homologado. Es así porque si el cinturón tiene bastante holgura, pudiendo moverse aunque esté sujeto, los agentes de tráfico podrían interpretar que se puede mover lo suficiente para interferir en la conducción del conductor. En caso de accidente, su desplazamiento también podría alcanzar a los ocupantes delanteros, lo que podría tener graves consecuencias. Así, se podría recibir una multa

Eficacia de los sistemas de retención por la DGT 

Las personas con mascota es probable que ahora se estén preguntando cuál es la mejor forma de viajar con sus animales. Ya no solo por las citadas multas, sino también por su propia seguridad. Por ello, la DGT explica en su página web la eficacia que tienen los distintos sistemas de retención: 

  • Animal suelto: el peor escenario es que la mascota esté tumbada sobre la bandeja trasera. Si el animal sale lanzado contra el reposacabezas del conductor en caso de accidente, los dos sufrirían lesiones muy graves e incluso mortales. 
  • Transportín colocado en el suelo del vehículo: si se trata de un transportín pequeño, puede encajar bien en el suelo. Así, al quedar poco espacio, absorbería la energía en caso de impacto y apenas se deformaría. El animal tendría lesiones leves. 
  • Transportín en el maletero: si el animal es muy grande, y por tanto también el transportín, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la dirección de la marcha. No obstante, los ocupantes de las plazas traseras podrían sufrir lesiones.
  • Transportín sujeto con el cinturón de seguridad: el transportín destrozaría los puntos de sujeción del cinturón, además de romper su parte superior. El animal sufriría lesiones muy graves y los ocupantes del vehículo soportarían cargas importantes.
  • Arnés de un solo enganche: como el arnés se engancha al cinturón, si se produce una colisión la hebilla del mismo se puede romper. De esa forma el animal chocaría contra el respaldo del asiento, pudiendo provocar graves lesiones al conductor en la columna. El animal también sufriría lesiones graves o mortales.
  • Arnés con dos enganches: con este arnés se evita el desplazamiento hacia adelante, así que no se transmite ninguna carga al conductor. Para evitar que la mascota choque contra los asiento, lo que tendría graves consecuencias, se tiene que tener un sistema de unión corto. 
  • Rejilla divisoria: aunque la rejilla divisoria permite que la mascota se mueva sin interferir al conducto, en caso de colisión las lesiones podrían ser muy graves. Por ello se aconseja que se combine con un transportín. 
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