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¿Por qué tomamos las uvas en Nochevieja?

¿Por qué comemos 12 uvas en Nochevieja? La tradición de las 12 uvas nació como protesta
Esperanza Murcia
Esperanza Murcia
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No pueden faltar en Nochevieja. Más que una tradición, quién no se coma las “uvas de la suerte” no gozará de buena fortuna en todo el año. Ante la duda, siempre es mejor no arriesgarse, intentando que el 2022 nos sonría lo máximo posible. O al menos, como se suele decir, que sigamos con salud. 

Algunos las tomarán desde la Puerta del Sol, pero la mayoría de españoles las tomaremos rodeados de los nuestros donde mejor se está, en casa con la gente que queremos. Ahora, ¿por qué tomamos 12 uvas? Hay remontarse muchos años atrás en la historia, desvelándote las dos teorías que afirman por qué la costumbre ha llegado a nuestros días. 

Origen de tomar las uvas en Nochevieja 

Siempre se ha dicho que las “uvas de la suerte” comenzaron a tomarse en España en la Nochevieja de 1909 por un excedente de la cosecha de esta fruta en Alicante. Así, las productoras lanzaron una campaña publicitaria asociándolas con la fortuna para incrementar las ventas. 

Quedaron de ese modo asociadas para siempre a estas fechas, el 31 de diciembre así como el Año Nuevo, aunque lo cierto es que hay pruebas que datan su origen de mucho antes. De hecho, se cree que este hecho solo hizo que se extendiera la tradición, pero realmente la costumbre nació en Madrid en 1880. Al menos son los primeros datos que se conocen, naciendo como una acción de sátira y protesta

¿Qué se reivindicaba? En aquellos tiempos la alta burguesía acostumbraba a hacer fiestas privadas en Navidad donde tomaban champán acompañado de uvas. Pues bien, al mismo tiempo, el ayuntamiento de la ciudad decidió prohibir las fiestas callejeras. Por este motivo la gente de a pie decidió reunirse en la Puerta del Sol, que sí estaba permitido, para escuchar las campanadas en Nochevieja mientras comían uvas, claro, un producto que además de barato les servía como burla para reírse y protestar contra la burguesía. Así nació la tradición de las 12 uvas. Una por cada campanada que, a su vez, se corresponde con cada mes del año. Y así las tomaremos esta noche.