NoticiasTrabajo logo Esta es la nueva forma que tiene de multar la DGT en Navidad: no aceleres al pasar un radar

La Dirección General de Tráfico (DGT) posee una nueva estrategia para reforzar la efectividad de los radares de velocidad. El organismo, en conjunción con el Gobierno y los actores políticos, han elaborado la nueva Ley de Tráfico y sus nuevas medidas y sanciones, que se aprobaron al final de la semana pasada en el Congreso y entrarán inminentemente en vigor tras publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El nuevo texto legal, que viene a renovar profundamente el que estaba vigente desde el año 2015, tiene como firme objetivo frenar adaptarse a los tiempos modernos y llegar a la cifra de cero fallecidos en el año 2050. Por ello, establece medidas y sanciones más restrictivas y cuantiosas con tal de atajar el elevado número de víctimas por exceso de velocidad, la mayor causa de muerte en la carretera.

Los radares de velocidad y los detectores de los mismos fueron uno de los puntos de nueva modificación. A partir de ahora, no solo estará tipificado legalmente como infracción usar este tipo de aparato para evitar posibles multas, sino también el simple hecho de “llevarlo en el vehículo”. La multa es de 500 euros y pérdida de tres puntos. Sin embargo, la nueva directriz de la DGT en cuanto a radares de velocidad ya lleva tiempo en periodo de prueba.

La nueva forma de multar de la DGT: radares en cascada

Suele resultar práctica habitual ser notificado por el detector de radares, si se lleva, de la existencia de un velocímetro o radar de velocidad a una determinada distancia, proceder consecuentemente al frenado para ajustarse al límite de kilómetros/hora y, una vez sobrepasado, volver a acelerar para recuperar la velocidad previa al aviso a la que se circulaba.

Para evitar esto, la Dirección General de Tráfico ha elaborado una nueva estrategia que lleva implantada silenciosamente como prueba durante todo el año: los radares en cascada. El mecanismo consiste en el establecimiento de un radar fijo, y, a continuación, uno o dos radares móviles que sigan a este en un radio de unos kilómetros.

El motivo es simple, evitar que se aumente bruscamente la velocidad, como práctica común, al dejar atrás el primero. Y además, reducir la eficacia del uso de los detectores de radares, cuya capacidad de detección se verá afectada con la múltiple ubicación conjunta de velocímetros En otras palabras reforzar las medidas de seguridad para tratar de garantizar la máxima seguridad en carretera.