El Gobierno ha rechazado este viernes la propuesta de Foment del Treball de recuperar el despido por bajas laborales repetidas o de larga duración, considerando que vulnera “los más elementales principios constitucionales e incluso éticos y morales”.
Esta semana, la patronal catalana presentó el Libro Blanco sobre el Absentismo, donde expuso que, en 2025, se iniciaron en España 9,1 millones de procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, frente a los 660.952 derivados de contingencias profesionales.
En este mismo informe, detallaron que el coste conjunto de la incapacidad temporal por contingencias comunes para el sistema de Seguridad Social y las empresas alcanzó los 33.280 millones de euros en 2025, casi el doble que en 2019. De esta cantidad, 16.115 millones fueron asumidos directamente por las empresas. Asimismo, manifestaron que la cifra de trabajadores que no acudió ningún día a trabajar a nivel nacional subió a 1.407.819, lo que supone un aumento del 7,73% respecto a 2024 y de un 75,60% respecto a 2018.
Frente a esto, Foment del Treball presentó una serie de medidas y, entre ellas, se encontraba recuperar el despido objetivo por absentismo “con las garantías jurídicas correspondientes”, excluyendo la discapacidad, para aplicarlo cuando el trabajador se ausente de forma repetida o tenga una baja muy larga, sea cual sea la causa.
“Recuperar ese tipo de despido es algo que sólo se puede ver de forma muy negativa”
La posibilidad de despedir objetivamente a un trabajador por faltas de asistencia intermitentes estaba recogida en el artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores, aunque la reforma laboral del PP de 2012 facilitó su aplicación al eliminar el requisito de que existiera también un determinado nivel de absentismo en el conjunto de la plantilla. Este se mantuvo hasta febrero de 2020, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez lo derogó mediante el Real Decreto-ley 4/2020.
Una derogación a la que ha hecho alusión el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en la rueda de prensa posterior a los datos del paro: “Precisamente este Ministerio inició su andadura hace ya casi siete años derogando, a través de un real decreto ley, el despido vinculado a ausencias derivadas de enfermedades o otros elementos justificativos. Por lo tanto, recuperar ese tipo de despido es algo que sólo se puede ver de forma muy negativa”.
El rechazo del departamento de Yolanda Díaz se basa en dos elementos que han sido explicados por Pérez Rey. Por un lado, ha defendido que no se puede despedir a alguien por estar enfermo porque viola “los más elementales principios constitucionales e incluso éticos y morales”. Por otro, ha expuesto que el absentismo en España no se va a combatir persiguiendo trabajadores enfermos.
“Se va a combatir eliminando los problemas de salud, muchas veces mentales, que tienen una parte de los trabajadores y las trabajadoras. Y eso se hace con servicios sanitarios públicos y eficaces, eso se hace acortando las listas de espera”, ha indicado, instando al Partido Popular a mejorar los servicios de salud públicos de las comunidades donde gobiernan, en lugar de optar por la privatización y ‘criminalizar’ a los trabajadores.
“El debate sobre el absentismo en España que está patrocinando la derecha de nuestro país es un debate que algunas veces da vergüenza ajena. Y que espero que algún día hagan alguna propuesta razonable que no pase por recortar los derechos de los más débiles”, ha manifestado.
En los mismos términos se ha pronunciado el secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, quien ha precisado que el absentismo es ausencia injustificada al trabajo. Este ha reconocido que existen desafíos que tienen que ver con la evolución de la incapacidad temporal y que “hay medidas que se pueden hacer”, pero “con una perspectiva, en línea de extensión de derechos y nunca de recorte de derechos”.

