Cuando se reparte una herencia sin que exista testamento, los bienes se distribuyen entre los familiares siguiendo lo que establece la ley. El problema puede llegar años después si aparece un documento que cambia por completo quién tenía derecho a recibir ese patrimonio. Esto es lo que ha pasado en una familia italiana, donde un testamento que llevaba 35 años guardado en un archivo notarial ha provocado que varios familiares puedan tener que devolver una herencia de casi un millón de euros, además de más de un kilo de oro a la viuda.
Según recogen desde La Repubblica, el hombre falleció en el año 2020, sin hijos y, como en aquel momento no apareció ningún testamento, la herencia se repartió conforme a lo establecido en la ley de sucesión italiana. De este modo, la herencia se repartió entre su mujer y varios familiares del fallecido, entre ellos hermanos, hermanas y sobrinos.
Entre los bienes había una vivienda, títulos y algo más de un kilo de oro. Sin embargo, años después la situación cambiaría por completo porque en el Archivo Notarial localizaron un testamento que el hombre había firmado en 1990.
El testamento decía que toda la herencia tenía que ser para su mujer
En el documento, que durante décadas había estado archivado, el hombre dejó claras sus últimas voluntades, “nombro heredera única de todos mis bienes a mi mujer”, recogía expresamente.
La aparición de este testamento cambia por completo el reparto que se había realizado en 2020, y si el documento termina desplegando todos sus efectos, los familiares que recibieron parte del patrimonio; las habrían recibido sin tener derecho a ellas porque serían para la esposa.
El problema es que para cuando apareció el testamento, parte de la herencia ya había sido repartida. La vivienda se había vendido, algunos títulos habían sido liquidados y los familiares habían recibido las cantidades correspondientes pensando que les pertenecían legalmente.
La viuda comenzó a reclamar la devolución de este dinero y, a principios de este año, se enviaron requerimientos a los familiares que habían intervenido en la venta de la vivienda para que devolvieran las cantidades que habían cobrado.
La viuda podría reclamar todo el dinero incluso a uno solo de los familiares
El conflicto ha terminado ante el Tribunal Civil de Lecce, donde se ha solicitado autorización para iniciar las acciones necesarias para recuperar el patrimonio.
Una de las cuestiones que ahora tendrá que decidir la Justicia es si la reclamación puede realizarse de forma solidaria. De admitirse esta posibilidad, la viuda podría exigir toda la cantidad a uno solo de los familiares, y sería después esa persona quien tendría que reclamar al resto la parte que correspondiera a cada uno.
Esto ha dejado a los familiares en una situación complicada, ya que recibieron los bienes después de una sucesión que en aquel momento se consideraba correcta y durante años entendieron que aquel dinero formaba parte legítimamente de su patrimonio.
Sin embargo, la aparición de un testamento firmado 35 años antes puede obligarlos ahora a devolver prácticamente todo lo que recibieron, desde las cantidades obtenidas por la venta de la vivienda hasta los títulos y más de un kilo de oro que formaban parte de una herencia valorada en cerca de un millón de euros.
Por ahora, el caso sigue pendiente de la decisión judicial sobre cómo podrá reclamarse la devolución de esos bienes y cantidades.

