El Ministerio de Educación tiene la intención de aprobar antes de las elecciones generales una bajada de ratios en distintos niveles educativos (junto a otras medidas). En concreto, propone que en el primer ciclo de Educación Infantil haya un máximo de 4 niños por aula de 0 a 1 año, 6 niños de 1 a 2 años y 8 niños de 2 a 3 años. En el segundo ciclo, se pasaría de los 25 actuales a 20 por aula.
Por su parte, en Bachillerato se bajaría de 35 a 30 estudiantes por clase y, por último, en Formación Profesional, sería de 15 en los ciclos de FP Básica y 25 para Medios y Superior. La medida, sin embargo, es insuficiente para la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) es insuficiente, quien exige que se apruebe un real decreto ley para que la reducción de ratios se aplique también en las aulas de Primaria y Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
En este sentido, hay que explicar que estas medidas inicialmente estaban contempladas en un proyecto de ley para reducir las ratios y las horas lectivas del profesorado. Sin embargo, su tramitación en el Congreso quedó paralizada tras la disolución de las Cortes por el adelanto electoral (como muchas otras medidas).
¿Cuál es el problema? El rango normativo. Tal y como ha informado CSIF, las ratios máximas de Primaria y ESO están fijadas por la Ley Orgánica de Educación (LOE) y por tanto, para cambiarlas, hace falta una norma con rango de ley. Por el contrario, las ratios de Infantil y Bachillerato se regulan por real decreto, por lo que el Gobierno puede modificarlas directamente sin pasar por el Parlamento. De ahí que Educación se haya decantado por esta vía, más sencilla.
CSIF exigen un real decreto ley que se apruebe en la Diputación Permanente
En términos legales, la petición de CSIF no es imposible. Tras la disolución de las Cortes Generales, por la convocatoria de elecciones, el Gobierno puede sacar adelante reformas con rango de ley a través de la Diputación Permanente (es lo que va a hacer con los decretos de vivienda), que es el instrumento previsto para legislar por razones de urgencia.
Esta es la vía que propone CSIF, que ha reclamado al Ejecutivo que apruebe un real decreto ley antes de las elecciones para que, de esta manera, también se bajen las ratios en Primaria y ESO así como el horario lectivo para todo el profesorado. De hecho, el sindicado denuncia una “paradoja” de esta “discriminación”, ya que se dejan fuera de la bajada las etapas que concentran el 57,2% del alumnado de régimen general no universitario (casi cinco millones de estudiantes).
Según ha trasladado el sindicato, Educación no ve “razones de urgencia” para ejecutar la bajada con rango de ley para incluir ambos niveles educativos, una decisión que lamentan. “Esta discriminación cuestiona la afirmación del Gobierno de que esta sería la legislatura del profesorado”, exponen en un comunicado, recriminando que “una vez más, la educación sea la principal perjudicada por el clima de inestabilidad político y que se vuelvan a retrasar las reformas urgentes y estructurales que necesita nuestro sistema educativo”.
Además de incluir la bajada de ratios en Primaria y ESO, CSIF tambien ha exigido una reducción del horario lectivo a 18 horas para Secundaria y 23 para el cuerpo de maestros.