La Alianza por la Competitividad de la Industria Española se hace eco de los problemas económicos de índole internacional derivados del cierre del estrecho de Ormuz y las desavenencias del presidente estadounidense Donald Trump con el gobierno iraní. Esta agrupación de los principales motores industriales nacionales ha avisado de que esta crisis tiene un impacto de dimensiones enormes en la industria manufacturera española.
De hecho, ha cifrado el problema en 7.400 millones de euros de costes energéticos adicionales. Pide que, de manera “urgente” se tomen medidas que permitan conservar la competitividad de las empresas, el empleo y las inversiones en el sector de la industria. Ha tenido en cuenta la evolución de los mercados TTF de gas y OMIE de electricidad, la subida de precio de ambos y el sobrecoste energético que está suponiendo.
Porque esto no se queda sólo en la industria, sino que está hollando el bolsillo de miles de españoles a los que cada vez les cuesta más llenar el depósito del coche, encender la luz o ir a la compra.
El impacto gasístico es de 4.220 millones de euros
La subida del precio en el gas llegaría a casi 4.220 millones de euros y el sobrecoste en la electricidad alcanzaría los 3.175 millones. Por parte de la Alianza, se recalca que esta situación se ha deteriorado en los meses de verano, especialmente en este mes de septiembre, cuando coincide con el recrudecimiento de las tensiones en el mercado energético internacional y una nueva subida en el coste del gas y la electricidad, derivada de lo que está pasando tanto en Irán como en Ucrania.
En estos últimos cuatro meses, se va a concentrar el 70% del impacto anual que se prevé sobre los costes de la industria y el portavoz de esta entidad, Carlos Reinoso, ya ha adelantado que el foco del problema apunta a Ormuz, como recoge Europa Press. “No ha originado los problemas de competitividad de la industria española, pero ha intensificado unas dificultades que ya venían afrontando”.
“El fuerte incremento de los costes energéticos registrado en estos últimos meses nos exige una respuesta inmediata y decidida que permita mantener la actividad económica, industrial, el empleo y las inversiones”, ha señalado.
Debido a esto, ya están en marcha para proponer nuevas medidas, esta vez “urgentes y de más calado” de las que se han activado hasta ahora. El precio del gas ya ha superado los 80 euros por megavatio hora y el mercado de la electricidad se sube a una media de 150 euros/MWh en lo que llevamos de septiembre. Una cifra que supera con creces los 61 euros/MWh del mismo mes de 2025.
“Una situación excepcional requiere medidas excepcionales”
Reinoso ha apuntado a que la situación a la que se enfrenta España es “excepcional”, por lo que pide “medidas excepcionales”, ya que “se ha demostrado que tenemos una enorme capacidad de adaptación, pero difícilmente se puede absorber en solitario un impacto de esta magnitud”.
Es importante, recalca, que las decisiones se tomen de “manera constructiva” y con la colaboración público-privada con el objeto de proteger la actividad industrial reforzando la posición competitiva de España en un momento de enorme incertidumbre.
Se está operando en un entorno en el que aparece una alta competencia internacional donde la crisis de Ormuz es el detonante de una situación que preocupaba a los sectores industriales más intensos en lo referente al consumo energético. El deterioro de estos costes coincide con la desaceleración de la actividad industrial en España por lo que “hay que impulsar medidas para sostener la capacidad de producción y el tejido industrial del país”
Podría llegar un impacto mucho mayor
El organismo ha avisado de que podría darse un impacto aún mayor en el coste energético. “Si durante los 6 primeros meses de la crisis energética la industria manufacturera española habría soportado un sobrecoste aproximado de 2.337 millones de euros por gas y electricidad, las cotizaciones actuales en los mercados energéticos anticipan un impacto adicional de más de 5.000 millones entre los meses de septiembre y de diciembre”.
Un 70% del coste asociado a la crisis en Ormuz se dará en el último tramo de este año, cuando muchas de las medidas de apoyo de las que aprobó el Gobierno en su escudo social terminan. Las empresas, entonces, deberán estar preparadas para el aumento de la demanda energética que se produce sobre todo en esas fechas.