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Nuevas medidas para completar el IMV: el sello social e incentivos al empleo

El Gobierno espera aprobar en las próximas semanas nuevas medidas para completar el Ingreso Mínimo Vital: el sello social e incentivos al empleo para promover la entrada al mercado laboral de sus beneficiarios.

Nuevas medidas para completar el IMV: el sello social e incentivos al empleo Nuevas medidas del Gobierno para completar el IMV
Esperanza Murcia
Esperanza Murcia
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El Ingreso Mínimo Vital (IMV) entrará en una nueva fase. Es lo que pretenden desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, con unas medidas que buscan completar la prestación y la integración de sus beneficiarios al mercado laboral. Así lo ha expresado el ministro, José Luis Escrivá, durante su intervención en Nueva Economía Fórum, donde ha presentado las dos medidas que buscan aprobar las próximas semanas: el sello social y los incentivos al empleo

Según sus declaraciones, ambas llegarán pronto al Consejo de Ministros. ¿En qué consisten? Explicado en sus propias palabras, el sello social “facilitará la colaboración con empresas para favorecer la inclusión de los beneficiarios de la prestación”. Funcionaría como una distinción que no solo avalará a las compañías que contraten a personas que cobran el ingreso mínimo vital, sino también a las que desarrollen planes para su capacitación digital, apoyo a la infancia o aporte de bienes y servicios.

Por su parte, el incentivo al empleo “impulsará a los perceptores de la prestación a incorporarse al mercado laboral”. El objetivo principal, de hecho, es este: la entrada de los beneficiarios del IMV al mercado laboral. Aquí conviene hacer un apunte importante: según fuentes del ministerio, a las que ha accedido El País, este reglamento que está preparando Escrivá está pensado para mantener la ayuda, si se trata de trabajos de baja remuneración

Al respecto, la Seguridad Social está trabajando en un sistema con ingresos máximos, pero todavía no se ha diseñado el mismo. Lo que sí ha subrayado a conciencia el ministro es la importancia de desarrollar políticas de inclusión y mejoras en la redistribución de la renta. En la línea, ha destacado que es “esencial disponer de instrumentos que permitan abordar esas políticas sociales, como es el Ingreso Mínimo Vital”. 

Dos años del IMV: casi 1,2 millones de beneficiarios 

Desde el ministerio también han sacado pecho sobre el “importante alcance” que ha tenido el Ingreso Mínimo Vital (IMV). A poco de cumplir dos años, ha llegado a casi medio millón de hogares y 1,2 millones de personas. “Ha sido un reto desde el punto de vista de la gestión si tenemos en cuenta que en estos casi dos años se han tramitado cerca de 1,9 millones de solicitudes, una cifra superior, por ejemplo, a las 700.000 solicitudes de pensiones que llegan a la Seguridad Social cada año", recalcaba Escrivá. 

En especial, ha tenido una mayor incidencia en los hogares con mayores vulnerabilidades, como son las familias con niños y monoparentales. Desgranando las cifras, el IMV ha llegado a más de medio millón de niños y también a más de 85.000 hogares monoparentales, la mayoría encabezados por mujeres. Una prestación que, en sus inicios, se vio envuelta en varios problemas de tramitación que impidió que muchas personas, pudiendo ser beneficiarias, no llegaran realmente a percibir la ayuda. 

Revalorización de las pensiones 

Continúa el debate de la revalorización de las pensiones. El ministro José Luis Escrivá ha aprovechado su intervención para defender que se ejerza en base al IPC, disparado desde la guerra en Ucrania y que según los últimos del Instituto Nacional de Estadística en mayo la inflación creció un 8,7%.

Para su defensa, que va en contra de las recomendaciones del Banco de España, ha recordado que fue una recomendación del Pacto de Toledo que se aprobó prácticamente por unanimidad en el Congreso de los Diputados. "Hay que proteger a los pensionistas de la inflación", apostillaba a Escrivá, insistiendo en que algunos debates económicos que se están dando en la sociedad española son "poco rigurosos, viejunos (...) y les falta frescura".