El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, anunciaba hace unos días su intención de impugnar la huelga general convocada por los sindicatos CCOO y UGT por el derecho a la vivienda y unos salarios dignos. Lo hacía apelando a que, en su base, estas movilizaciones no respetaban los requisitos que debe cumplir una actuación de estas características.
Ahora, el recién electo presidente de la patronal ha dado marcha atrás y asegura que de momento, descarta la impugnación antes de que se celebre pero deja abierta la posibilidad de que se tome esta medida después de la movilización, dependiendo de “cómo se desarrolle la jornada de protesta”.
De este modo, fuentes de la CEOE han confirmado a Europa Press que son los empresarios o los propietarios de pequeños negocios “los paganos o damnificados” de una huelga que se basa en el problema de la vivienda, lo que no es su responsabilidad de ningún modo y del que no deberían pagar ellos un alto coste.
Respetar el derecho al trabajo
Los empresarios, destacan desde la patronal, tienen derecho a trabajar si así lo quieren y a que se tengan unos “servicios mínimos garantizados”. Confían en que las movilizaciones se lleven a cabo, sí, pero de un modo “cívico y pacífico” y aseguran que desde el primer momento harán un seguimiento de la misma y según lo que se vayan encontrando “tomarán las medidas que correspondan”.
Para Garamendi, el objeto de esta huelga sigue siendo “electoral y no laboral” y junto con Cepyme (la patronal de la pequeña y mediana empresa) han calificado esta iniciativa de “inadmisible” porque afirman que con esta movilización se persiguen cambios presupuestarios y legislativos en materia de vivienda que “en esencia no son en materia laboral”, como afirmaron en un comunicado conjunto enviado el pasado 6 de octubre.
CCOO y UGT comprometen al Gobierno por las reformas laborales pendientes
La huelga general del 11N también fue protagonista de la intervención de los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, en un desayuno informativo organizado por TVE y EFE en el que explicaron que el Ejecutivo, a las puertas del 29N, sigue teniendo algunas reformas laborales pendientes como por ejemplo el registro horario.
Acusaron al Ejecutivo de falto de ambición y apelaron a la sensatez y al sentido común en la convocatoria de huelga general, apuntando a la CEOE de quienes han dicho se han mantenido al margen apostando por “no acordar nada y ver qué pasa”. “No podemos compartir esta postura porque pensamos que los acuerdos dan confianza y estabilidad”.
“Por supuesto que al Gobierno le falta ambición en algunas cosas”, dijo Sordo, “la patronal ha hecho una lectura del momento político de la legislatura, en términos socioeconómicos ha habido una mayoría que basculaba entre la derecha y la extrema derecha como es el caso de Junts, PP y Vox”.
Ambas organizaciones quisieron, además, que los sindicatos se posicionasen ante la huelga general “que asuman la responsabilidad que le compete, ¿contra quién? allá cada uno, que se tomen la parte que les toca”.

