El conflicto por el teletrabajo en Correos suma dos frentes sindicales en pleno periodo electoral. CCOO ha iniciado los trámites previos para presentar una demanda de conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional por la falta de negociación de esta modalidad, mientras el Sindicato Libre de Correos y Telecomunicaciones ha anunciado movilizaciones en la sede central con una previsión de huelga indefinida a partir del 3 de noviembre.
CCOO asegura que la empresa pública presidida por Pedro Saura no ha respondido al requerimiento que le remitió el pasado 21 de julio para abrir una negociación. El sindicato reclama una regulación común que determine quién puede acceder al teletrabajo, en qué condiciones y cómo se puede volver al trabajo presencial.
Apuntan a que no se está llevando a cabo una planificación adecuada de cara a los comicios ya que no se dispone de “personal suficiente, medios materiales adecuados o una organización para las contrataciones anticipadas”.
Volviendo al comunicado que ha publicado la organización de Unai Sordo en su página web, hay que apuntar a que el pasado 21 de julio se pidió a Pedro Saura que se abriera una negociación sobre el trabajo a distancia. Ahora, habrá que concretar quiénes podrán tener acceso a él, las condiciones en que se desarrolla o cuáles son los derechos y obligaciones de la plantilla. También el modo en que se puede transmutar el regreso a las oficinas una vez que terminen los días de teletrabajo.
Ya se han dado, aseguran, “los primeros pasos ante la Comisión Paritaria y el Ministerio de Trabajo” y confirman que en caso de continuar sin respuesta se pondrá una demanda de conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional.
Negociación de un acuerdo para el teletrabajo
Una de las reclamaciones principales de CCOO es la que hace referencia al acceso del teletrabajo, ya que piden que este sea independiente de las decisiones particulares y cuente con un marco negociado. “Es una materia de alcalde estatal que requiere una negociación común para el conjunto de Correos”.
La norma deberá estar adaptada a los puestos en los que se pueda trabajar a distancia sin que esto suponga un problema para la empresa. No plantea que llegue a toda la plantilla sino a aquellos puestos que, por sus características, permitan esta modalidad.

CCOO ha criticado que mientras que esta negociación no se abre en algunos casos como en el centro directivo, se ha dado un día de teletrabajo aunque en condiciones muy cuestionables. Acusan a los directivos de colocarse la gorra de “ordeno y mando” y presentar el trabajo a distancia como una concesión.
Geolocalización de los trabajadores
La reclamación coincide con otro conflicto que CCOO ya ha llevado a la Audiencia Nacional por la implantación de la geolocalización y su vinculación con ORIÓN, presentada como una herramienta de optimización de rutas y cargas de trabajo
Denuncian que se ha hecho de modo unilateral, sin dar información a los trabajadores o al menos, no la adecuada y que existen riesgos para la intimidad, la protección de datos o los derechos sindicales. “No es una simple herramienta tecnológica”, afirman, “es organización del trabajo y esta se negocia”.
Según las estimaciones de CCOO, el modelo podría suponer la eliminación de hasta 8.000 secciones y 3.000 puestos de trabajo.

