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Pepe, maestro de educación primaria: “Me llamaron a las 10 de la mañana y al día siguiente, a las 9 tenía que estar en el centro”

El joven había hecho varias oposiciones, pero nunca había trabajado como maestro ni estado delante de una clase cuando recibió una llamada para incorporarse al día siguiente en un colegio de Navarra.

Una imagen del maestro junto a una clase
Una imagen del maestro junto a una clase |tiktok @interinoconmaleta - EFE
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Conseguir una plaza o una sustitución como maestro puede hacer que la vida cambie prácticamente de un día para otro. Esto es lo que le ocurrió a Pepe, maestro de Educación Primaria, que pasó de estar viviendo en Granada a tener que recorrer España para empezar a trabajar al día siguiente en Navarra.

“Hace una semana estaba en Granada viviendo una vida normal. El lunes recibí una llamada, era para trabajar de maestro en Navarra”, explica en un vídeo publicado en sus redes sociales.

Hasta ese momento había realizado varias oposiciones, pero todavía no había tenido su primera experiencia trabajando como profesor. “He hecho ya varias oposiciones, nunca había trabajado de maestro, nunca había estado delante de una clase y ahora de repente tenía que hacerlo”, cuenta.

Además, apenas tuvo tiempo para prepararse. La llamada llegó por la mañana y la incorporación estaba prevista para el día siguiente. “Me llamaron a las 10 de la mañana y al día siguiente, a las 9 tenía que estar en el centro”, explica.

De Granada a Navarra para incorporarse al día siguiente

Ante la llamada, Pepe tuvo que preparar rápidamente todo lo necesario para desplazarse hasta Navarra. “Hice mi maleta, me despedí de mi gente y me recorrí toda España”, relata.

El cambio no solo suponía empezar su primer trabajo como maestro, sino también mudarse de un día para otro y alejarse cientos de kilómetros de su entorno habitual.

“Hoy estoy aquí en Navarra solo y a 700 km de mi gente”, explica. Apenas unas horas antes se encontraba en Granada sin saber que iba a tener que trasladarse para empezar a ejercer la profesión para la que llevaba tiempo preparándose.

La incorporación también suponía enfrentarse por primera vez a una clase. Hasta entonces, Pepe había preparado oposiciones, pero nunca había trabajado como maestro ni había tenido alumnos a su cargo.

“El martes estaba en una clase de primaria con nervios, sin experiencia y en pleno junio”, cuenta sobre su primer día.