Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, correspondientes al segundo trimestre de 2026, cerca de 1,2 millones de jóvenes de entre 16 y 29 años trabajan y estudian al mismo tiempo en España. Es la llamada generación del ‘sí-sí’, frente a los ‘ninis’, aunque no lo suelen tener nada fácil. Ya no solo por compatibilizar ambos mundos, el laboral y el académico, sino por lo que les penaliza contar con un sueldo a la hora de acceder a becas y otras ayudas para el estudio.
Estos jóvenes trabajan para poder mantener una vida independiente, algo cada vez más difícil en España por la crisis de la vivienda, y más que incentivos, se encuentran penalizaciones. Así lo ha expuesto Ana, estudiante y trabajadora, quien ha dado voz al dilema de no poder acceder a una beca por superar los umbrales de renta, al contar con un salario.
“Pago alquiler, coche, comida, agua, luz, gas… Pero por desgracia mía, me quiero sacar una carrera, quiero seguir estudiando”, manifiesta. Haciendo cálculos, para exponer la situación, informa que partimos de un sueldo de 1.300 euros. A este hay que restarle 650 del alquiler; 200 euros de coche; luz, agua y comida. También la gasolina, en definitiva, “todos los gastos que conlleva un día a día”.
Al hacer la cuenta, la situación es clara: “No me sobra nada, nada al mes”. En cambio, al pedir una beca, se encuentra que siempre se la deniegan por superar los umbrales de renta. “¿Qué renta? ¿La renta de quién supero?”, pregunta indignada a través de un vídeo publicado en su perfil de TikTok.
“Si te pluriempleas quizás te puedes pagar la uni, pero lo que no tienes tiempo es para estudiar”
En esta situación, para muchos la única opción que queda es el pluriempleo, algo que la propia Ana cuenta ha hecho, pero hay un problema: “Si te pluriempleas y trabajas 40 horas en un trabajo y media jornada en otro trabajo, quizás te puedes pagar la uni, pero lo que no tienes tiempo es para estudiar”.
La estudiante también informa de que solicitar un préstamo tampoco es una solución viable, ya que le sería imposible poder pagar posteriormente la cuota del mismo. “Si te estoy diciendo que cobro lo justo para pagar, ¿qué préstamo voy a pedir?”, manifiesta en el vídeo.
Por ello, a modo de reflexión final, comparte su malestar cuando escucha el discurso de que los jóvenes no quieren estudiar. “Sí quiero estudiar, pero no me dejas”. O, al menos, se complica cuando se quiere trabajar al mismo tiempo: “¿Qué hago? ¿Me pongo a vender órganos?”, concluye, siendo su opinión muy compartida en los comentarios, donde algunos usuarios también apuntan a que los salarios no han ido subiendo conforme al encarecimiento de los precios, en un momento donde se ha confirmado una nueva subida de la inflación en España.

