La derogación en el Congreso de los Diputados de los dos decretos de vivienda, con medidas como la prórroga automática de los alquileres o la prohibición de los desahucios a personas vulnerables, ya se ha encontrado con la primera reacción de las calles. Cientos de miles de personas han salido este sábado en toda España para reclamar medidas frente al encarecimiento de los alquileres y las dificultades de acceso a una vivienda.
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas convocó manifestaciones para la jornada de hoy en más de 50 ciudades españolas y, solo en Madrid, han informado que han acudido alrededor de 500.000 personas (cifra que la delegación del Gobierno madrileño rebaja a 70.000). La confederación avisó ya ayer que “el siguiente paso es la huelga general” y hoy lo han vuelto a recordar, indicando la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, que se prevé que sea “pronto”.
Al mismo tiempo, ha avisado que, “gobierne quien gobierne”, no van “a tolerar otros cuatro años” sin atajar “el mayor problema del país”. “Ahora sí empieza la legislatura de la vivienda”, ha manifestado. Por ello, ha explicado que ya están hablando con los sindicatos mayoritarios laborales, sin querer detallar una fecha concreta ya que el objetivo es organizarla conjuntamente de tal forma que sea “histórica” y con una participación “como no se ha visto en años”. El llamamiento a la huelga general, ciertamente, se ha escuchado en todas las movilizaciones.

El Congreso, “secuestrado por el rentismo”
En sus declaraciones, recogidas por Europa Press, la portavoz ha denunciado que el Congreso está “secuestrado por el rentismo” y alejado de la realidad de la mayoría social. A su juicio, existe un amplio consenso ciudadano en considerar que el rentismo “es una lacra” a la que hay que poner fin.
También ha señalado que las manifestaciones han demostrado que “el poder vuelve a las calles” y ha defendido que la huelga general servirá para avanzar hacia la expulsión del “rentismo, la especulación, la inversión inmobiliaria y los fondos buitre” del país. Asimismo, ha señalado como “verdaderos invasores” a “los inversores” y que son estos actores económicos quienes “usan nuestra vida para hacer negocio”.
En referencia a las acampadas, Racu ha señalado que la situada en la Plaza del Sol, en Madrid, va “mucho más allá” del desahucio de Maricarmen y del propio Sindicato de Inquilinas, ampliándose a “muchas otras plazas” de España y que “eso va a continuar”.
En este sentido, ha advertido al Ayuntamiento de Madrid que si cree que con “violencia policial” acabará con la acampada, es que no entiende “lo que está pasando”. Justo se cumple una semana desde su inicio espontáneo tras el desahucio de Maricarmen, que provocó también que el Gobierno trabajara contrarreloj para sacar los dos decretos que finalmente fueron ayer derogados. El rechazado ha provocado también que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decida este fin de semana si adelanta o no las elecciones generales.

