Qué es y en qué consiste la nueva Formación Profesional Dual

Formación dual FP

Qué es y en qué consiste la nueva Formación Profesional Dual

El texto consolida una única Formación Profesional dual con formación obligatoria en empresas para los estudiantes y por primera vez también para trabajadores

Trini Rodríguez
Actualizado a:

Hasta hace poco eran limitadas las ofertas formativas que ofrecían la opción de cursar Formación Profesional Dual, es decir, la variante a la Formación Profesional, más conocida por sus abreviaturas FP, que combina la parte teórica con una serie de prácticas en empresas adheridas a estos programas. 

Sin embargo, antes de que finalice el año, la Formación Profesional (FP) será dual en su totalidad por el anteproyecto de Ley Orgánica e Integración de la Formación Profesional, presentado por el Gobierno el pasado 15 de junio de 2021.

Por lo tanto, todos los estudiantes recibirán parte de su formación en empresas, que a su vez estarán involucradas también en la formación de los alumnos.

Por otra parte, la nueva FP atiende a las recomendaciones de la Unión Europea, por lo que la futura ley creará una oferta bilingüe, con estancias en otros países y participación en proyectos internacionales, promoviendo las dobles titulaciones con segundos países.

Además, la norma establece una oferta modular única y flexible de Formación Profesional dirigida por primera vez tanto para estudiantes como para trabajadores, tanto empleados como desempleados, acumulable en 5 grados ascendentes.

Toda la Formación Profesional será Dual 

Con la nueva Ley de FP, la Formación Profesional tendrá carácter Dual, lo que supone un salto radical respecto a la regulación anterior de la Ley Orgánica 5/2002, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional. 

Por lo tanto, todos los estudiantes de formación profesional habrán pasado por una empresa y realizado parte de su formación en ella, mínima del 25% y máxima del 50% de la totalidad de la formación. 

Dos versiones de FP Dual 

Además, como principal novedad, el texto planteado por la ministra Isabel Celáa establece dos regímenes duales, atendiendo a la duración. Por un lado, la Formación Profesional Dual General, y por otro la Formación Profesional Dual Avanzada o en Alternancia, con una relación contractual en este último tipo para el tiempo de estancia en la empresa. En este sentido, se establecen: 

  • Formación Profesional Dual general: tendrá una duración mínima del 25% hasta el 35% de la totalidad de la formación y deberá realizarse en el seno de una empresa o una entidad u organismo, público o privado, perteneciente al sector productivo o de servicios que sirva de referencia a la formación vinculada al estatuto del estudiante. En este caso, la empresa no está obligada a retribuir económicamente a estos estudiantes.

  • Formación Profesional Dual avanzada o en alternancia: tendrán una estancia en la empresa u organismo equiparado entre el 35% y el 50% de la duración total de la formación pero a diferencia de la FP dual general, esta modalidad constituirá una relación contractual retribuida del estudiante con la empresa, es decir, que el estudiante percibirá un salario durante ese periodo de prácticas.

Nueva oferta modular y flexible

La Ley de Formación Profesional Dual establecerá una oferta única, modular y flexible ordenada en 5 grados ascendentes: A, B, C, D y E, atendiendo a su amplitud y duración, en un continuo desde las microformaciones (grado A) hasta los títulos y cursos de especialización (grados D y E), basado en la progresión formativa, y en la obtención de una acreditación, certificación y titulación. Formaciones de distinta duración y volumen que permitirán diseñar y configurar itinerarios adaptados a las expectativas y necesidades de cada uno.

De las microformaciones a los cursos de especialización

Esta nueva estructura facilitará, de acuerdo con el anteproyecto, el acceso a todo un abanico de formaciones de distinta duración y volumen de aprendizajes que incluye, por primera vez unidades formativas o microformaciones (Grado A), hasta alcanzar los títulos y cursos de especialización (Grados D y E). 

De esta forma, cada persona podrá diseñar y configurar sus propios itinerarios adaptados a sus expectativas profesionales, sus circunstancias personales o sus necesidades laborales. La tipología de las ofertas del sistema de formación profesional está organizada, de manera secuencial, en los siguientes grados: 

1. Grado A: Acreditación parcial de competencia

2. Grado B: Certificado de competencia 

3. Grado C: Certificado profesional 

4. Grado D: Ciclo formativo (Grado Básico, Grado Medio y Grado Superior)

5. Grado E: Curso de especialización (título de especialista y Máster Profesional)

Acreditaciones de las competencias 

Hasta el momento, el proceso de acreditación es lento y poco eficiente. Así lo demuestran las estadísticas. Tan solo 300.000 personas pudieron lograr la acreditación de sus competencias. 

Por ello, la nueva norma prevé acreditar las competencias mediante un nuevo sistema de competencias profesionales adquiridas por experiencia laboral para más de tres millones de trabajadores y trabajadoras en cuatro años, de las cuales 450.000 se iniciarán este año 2021.  

Pasarelas con la universidad

El anteproyecto de Ley Orgánica regula la relación entre las enseñanzas de Formación Profesional y las universitarias para facilitar el establecimiento de itinerarios formativos que reconozcan la formación previamente adquirida en ambas enseñanzas. 

Por lo tanto, crea pasarelas entre la FP y la universidad, de modo que los alumnos de estos estudios podrán cursar asignaturas en la universidad y viceversa a través de módulos diseñados conjuntamente en el contexto de éstos.

El objetivo del Ministerio de Educación y Formación Profesional es que la FP deje de ser considerada una enseñanza de segunda y sirva para facilitar la progresión de los itinerarios formativos de aquellos estudiantes que quieran acceder a estudios universitarios.

Esto quiere decir que la Formación Profesional y la Universidad serán dos sistemas permeables con itinerarios conectados y mayor colaboración entre centros y docentes para crear conocimiento e innovación. 

Promoción de la internacionalización 

Hay que tener en cuenta que la nueva ley de Formación Profesional aplica un nuevo lenguaje para evitar los errores interpretativos de “cualificación” que ha venido arrastrando a lo largo del tiempo, atiende a los estándares en materia de internacionalización de la Unión Europea y lo califica ahora como “Catálogo de Estándares de Competencias Profesionales”. 

Estancia en otros países

Además, promoverá una oferta bilingüe y podrán efectuarse programas basados en dobles titulaciones con segundos países de formación profesional del Catálogo Nacional, así como en dobles titulaciones internacionales. 

Además, se recogen los proyectos de formación y de innovación entre centros españoles y extranjeros, así como las alianzas para realizar estancias en otro país durante la formación.

Mejorar la empleabilidad entre los jóvenes

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celáa, manifiesta la urgencia de introducir de España un mecanismo que ayude a aproximar demanda y oferta de empleo. De hecho, la elevada tasa de desempleo juvenil española desciende más de cinco veces entre titulados de formación profesional. De ahí su importancia. 

Por lo que el objetivo de la Ley Orgánica de FP es combinar estudios y empresa y situar a la persona en el centro del sistema. De esta manera, la formación profesional se convierte, por un lado, en una potente palanca para la educación y el despliegue de las capacidades de las personas y, por otro, en un poderoso instrumento para la modernización y transformación del modelo productivo, de acuerdo con los requerimientos que trae la nueva economía digital y verde.