El salario bruto anual de las personas con discapacidad alcanzó los 24.739,7 euros en 2024, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de la Encuesta Anual de Estructura Salarial y la Base Estatal de Personas con Discapacidad. La cifra mejora un 6,8% respecto al año anterior, aunque sigue dejando una diferencia importante frente a quienes no tienen discapacidad: cobran de media 4.953,4 euros menos al año, un 16,6% por debajo.
La distancia también aparece al separar los datos por sexo. Las mujeres con discapacidad cobraron de media 23.860,3 euros anuales, frente a los 25.411,9 euros de los hombres del mismo colectivo. Son 1.551,6 euros menos al año, lo que sitúa su salario un 6,1% por debajo del masculino.
Por su parte, los trabajadores con discapacidad de entre 30 y 44 años percibieron 22.707,4 euros, mientras que la retribución de los mayores de 45 años alcanzó los 25.964,4 euros, según los datos del INE recopilados por Europa Press.
Diferencias por tamaño de empresa y contrato
Por tipo de contrato, la retribución media de los asalariados con contrato indefinido (25.088 euros) superó en 2.908,1 euros (un 13,1% más) a la de aquellos con contrato temporal (22.179,9 euros).
En las empresas de menos de 50 empleados, el sueldo medio fue de 20.307,3 euros, mientras que en las de 200 o más trabajadores alcanzó los 29.282,2 euros (un 44,2% más). Si lo analizamos por sectores, los salarios en la industria y la construcción (26.690 euros) se situaron por encima de los del sector servicios (24.429,5 euros).
Desigualdad según el tipo y grado de discapacidad
Los datos también muestran importantes diferencias salariales según el tipo y el grado de discapacidad reconocido. Los salarios más reducidos correspondieron a las personas con discapacidad intelectual (17.135,9 euros) y mental (23.139,6 euros), frente a los 25.388,2 euros de las personas con discapacidad sensorial y los 26.379,9 euros de aquellas con discapacidad física.
Por grado de discapacidad, el salario medio fue menor entre los trabajadores con grados de discapacidad más elevados: 25.907,1 euros para grados del 33% al 44%; 22.879,5 euros para el tramo del 45% al 64%; y 21.787,9 euros para el grado del 65% o superior.
Distancias en actividad, empleo y desempleo
En España había 1,94 millones de personas de entre 16 y 64 años con discapacidad reconocida en 2024. De ellas, 560.400 estaban ocupadas y 127.100 se encontraban en situación de desempleo, según el INE.
Las diferencias entre las personas con y sin discapacidad también se ponen de manifiesto en la participación y el acceso al mercado de trabajo. Según los datos del INE, la tasa de actividad se situó en el 35,4% en 2024 para las personas con discapacidad (una décima menos que el año anterior), frente al 78,5% registrado entre la población sin discapacidad. De este modo, la brecha de actividad entre ambos colectivos alcanzó los 43,1 puntos porcentuales.
En cuanto a la tasa de empleo, aumentó cuatro décimas en 2024 hasta el 28,9% entre las personas con discapacidad, mientras que entre la población sin discapacidad creció siete décimas, hasta el 69,7%. La diferencia entre ambos grupos se situó en 40,8 puntos, ligeramente superior a la de 2023 (40,5 puntos).
Para entender las diferencias, la tasa de actividad contabiliza a la población en edad de trabajar que forma parte de la población activa (incluyendo tanto a quienes tienen empleo como a quienes lo buscan activamente). En cambio, la tasa de empleo mide la proporción de personas en edad de trabajar que cuentan con un empleo.
Por último, la tasa de paro descendió 1,2 puntos en 2024 hasta el 18,5% para las personas con discapacidad. Pese a esta mejora, continuó por encima de la registrada entre quienes no tienen discapacidad, que bajó ocho décimas hasta el 11,2%, dejando el desempleo del colectivo 7,3 puntos porcentuales por encima.