La Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible fue aprobada a finales de 2025 y en esta se reconocen los desplazamientos como un derecho que el Estado debe garantizar. Esto afecta a muchos aspectos de la vida cotidiana incluyendo, cómo no, el mundo laboral. Más de 6.000 empresas españolas, las que cuenten con más de 200 empleados en total o un número superior a 100 por turno, deberán implementar un Plan de Movilidad antes del próximo 5 de diciembre.
Un estudio elaborado por Pluxee y titulado ‘Claves del nuevo equilibrio laboral: tendencias y retos 2026’ recuerda que estos planes tendrán que considerar los desplazamientos diarios entre la casa y el centro de trabajo pero también aquellos trayectos que realizan los clientes, proveedores y personas que deben acudir a esas oficinas por algún motivo. Y a esto habría que añadir la movilidad que está vinculada con la actividad que realice la empresa, por ejemplo, de reparto de pedidos.
En la Ley de Movilidad Sostenible se contempla, señala el estudio, que el plan tendrá que negociarse con los representantes de los trabajadores y que corresponde a la empresa revisarlo una vez cada cinco años presentando cada dos un informe sobre cómo se ha aplicado y los resultados que se han conseguido.
El plazo de puesta en marcha del plan es de dos meses
La norma contemplaba un plazo de dos años para que se implantase pero la entrada en vigor del RDL 7/2026 bajó este periodo a un año por lo que las empresas deben cumplir con esta obligación antes del 5 de diciembre de 2026.
Entre las medidas que se proponen en este plan, que deberán ser seguras y sostenibles se encuentra el impulsar el transporte público, compartir vehículo, usar la bicicleta o reducir el número de desplazamientos.
El texto señala la importancia de impartir formación relacionada con la movilidad, la seguridad vial y la prevención de accidentes con el objeto de rebajar el impacto ambiental de los desplazamientos laborales y mejorar la seguridad de los trabajadores en sus trayectos.
El 61% de los trabajadores pide ayuda para pagar el transporte público
Esta obligación de implantar el Plan de Movilidad Sostenible llega en un momento en el que, según los datos recabados por Pluxee, buena parte de los trabajadores va a la oficina usando el transporte público, el 35% en metro o tranvía y el 28% en autobús.
De estos, el 61% apunta a la necesidad de que la empresa ofrezca incentivos para usar medios de transporte sostenibles, un tanto por ciento que ha aumentado 5,3 puntos si se tienen en cuenta los datos de 2025 aunque en la actualidad estas ayudas sólo las ofrece el 27% de las empresas.
La sostenibilidad se tiene en cuenta también en las decisiones que se toman en el seno de la empresa, el 62% de los empleados resalta que este aspecto es fundamental a la hora de decantarse por una compañía o por otra en caso de estar buscando trabajo y si ya están en plantilla, la falta de recursos de movilidad sostenible podrían hacer que se planteasen abandonarla.
Una tarjeta transporte dentro del Plan de Movilidad
Las medidas que pueden incorporar las empresas comprenden, por ejemplo, la tarjeta transporte para usar autobús, tranvías o trenes. Permite que los trabajadores compren billetes o bonos especiales para llegar al trabajo en transporte público.
Entonces, las empresas podrán configurarlas como un complemento adicional al salario, entrando en un programa de retribuciones flexibles o combinando las dos ideas. Al descontar el salario bruto, se podrán beneficiar de una exención fiscal de 1.500 euros al año dentro de lo que limita la propia norma tributaria.
Pluxee apunta a que esta alternativa podría ayudar a las empresas a avanzar en el cumplimiento de la norma sin tener que pagar por una flota propia de vehículos. Miriam Martín, que es directora de marketing en España de esta entidad ha asegurado que los planes pueden reforzar el compromiso de las compañías con la sostenibilidad fidelizando a sus empleados.