Cuando se vende una vivienda, lo normal es dejar de hacerse cargo de los gastos e impuestos asociados a ella, pero un error en la escritura ha hecho que un hombre pasara años pagando el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de una propiedad que ya no le pertenecía, hasta acumular 6.175 euros.
El caso ha ocurrido en Francia y tiene su origen, según recogen desde Figaro Immobilier, en un problema con una parcela de 35 metros cuadrados que servía de acceso entre la vivienda y la calle. Aunque este terreno formaba parte de lo que el hombre había vendido, la titularidad del terreno no estaba a su nombre registralmente, sino que estaba registrada a nombre del propietario anterior.
Cuando vendió la vivienda en 2015, el notario incluyó esa parte del terreno dentro de la venta sin comprobar quién era el titular registral de la misma, por lo que a la hora de registrar la operación no pudo inscribirse de forma correcta y a efectos fiscales el vendedor siguió apareciendo como propietario.
Siguió pagando el impuesto de una casa que ya había vendido
El problema no salió a la luz hasta años después, cuando el comprador descubrió que la venta de 2015 nunca había quedado inscrita correctamente. Como el Registro seguía mostrando al anterior propietario como titular, fue él quien continuó recibiendo las facturas del impuesto sobre la propiedad, equivalente al IBI español.
“Durante una venta, el notario inscribe la escritura de compraventa en el registro de la propiedad. Y es en base a este registro que se calculan los impuestos sobre la propiedad”, explicó una abogada en el medio.
En este caso, como la inscripción no se realizó correctamente, el vendedor siguió pagando durante años los impuestos correspondientes a una vivienda que ya había transmitido y en la que no vivía.
La Justicia obliga al comprador a devolverle 6.175 euros
La situación terminó regularizándose en agosto de 2022, cuando tanto el primer propietario, como el vendedor y el comprador llegaron a un acuerdo para solucionar el problema con la titularidad de la parcela de 35 metros.
Después de esto, el vendedor acudió a los tribunales para reclamar las cantidades que había pagado de más en concepto de impuesto sobre la propiedad entre 2018 y 2022, pese a que ya había vendido la vivienda años antes.
Finalmente, la justicia ordenó al comprador devolverle 6.175 euros por los impuestos que había pagado durante esos años, aunque no se reclamaron las cantidades abonadas entre 2015 y 2017, según apunta la abogada, porque posiblemente ya estuvieran afectadas por el plazo de prescripción.