María, propietaria de diez viviendas, rechaza que la comparen con un fondo buitre: “Lo único que he hecho en toda mi vida ha sido trabajar, trabajar y trabajar”

La propietaria cuenta en Cuatro que parte de sus casas son herencias y que tiene cuatro préstamos, y por número de viviendas se queda en el límite que fija la Ley de vivienda para ser gran tenedor.

María, propietaria de diez viviendas |En Boca de Todos, Cuatro
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La Ley por el derecho a la vivienda considera gran tenedor, como regla general, a la persona que es titular de más de diez inmuebles urbanos de uso residencial (o de más de 1.500 metros cuadrados construidos, sin contar garajes ni trasteros). Con diez casas en España, María se queda justo en ese límite, al menos por número de viviendas (no ha dicho cuántos metros suman). Ha defendido en televisión que su patrimonio es fruto del trabajo y del ahorro, y rechaza que se la meta en el mismo saco que a un fondo buitre.

Lo ha contado en el programa En boca de todos, de Cuatro, en plena polémica por el desahucio de Maricarmen, la vecina de 87 años que tuvo que dejar la casa de renta antigua en la que vivía en el barrio madrileño de El Retiro. Cuando el presentador, Nacho Abad, le preguntó por su patrimonio, María contestó así: “Lo único que he hecho en toda mi vida ha sido trabajar, trabajar y trabajar”.

Según su relato, tres de esas viviendas están repartidas entre sus hijos y las otras siete entre distintos familiares, y algunas proceden de herencias. También reconoce que tiene cuatro préstamos vinculados a esas propiedades y que una de las viviendas de su hijo está ocupada, con una demanda en curso para recuperarla.

“No he ido a la ciudad más que una vez”

En su opinión, quien tiene varias casas puede haberlas conseguido por herencia o después de muchos años de ahorro e inversión, y ese es su propio caso. María explica que durante años decidió guardar todo el dinero que ganaba para poder usarlo más adelante, en lugar de gastarlo en viajes, restaurantes u otros caprichos, y asegura que su objetivo siempre fue dar estabilidad a sus hijos. Hoy sigue trabajando.

Al hablar de todo a lo que renunció por el camino, la propietaria lo resume en una sola frase: “No he salido, no he ido a restaurantes, no he ido a la ciudad más que una vez, no conozco nada”.

El límite de las diez viviendas

La Ley 12/2023 cuenta las viviendas de cada titular por separado, de forma que si las de María figuran a nombre de sus hijos y familiares (algo que no queda claro en su relato), cada uno de ellos sumaría solo las suyas. Esa frontera de las diez casas tampoco es igual en toda España, pues la ley permite a las comunidades autónomas bajarla hasta cinco o más viviendas dentro de las zonas de mercado tensionado que declaren, siempre que lo justifiquen en una memoria.

La limitación a las compras especulativas del llamado ‘decreto Maricarmen’, que el Gobierno aprobó el 29 de septiembre, no alcanzaba a particulares como ella. El decreto frenaba hasta el 31 de diciembre de 2028 la compra de viviendas por menos del 70% de su valor de tasación, pero solo a las entidades que incluyeran en su objeto social la adquisición de inmuebles (es decir, sociedades y fondos que se dedican a comprar casas). Fue la vía que eligió el Gobierno para cerrar el paso a los fondos buitre.

La norma apenas llegó a aplicarse. El Congreso la derogó el 2 de octubre, al día siguiente de su entrada en vigor, al rechazar su convalidación por 178 votos en contra y 172 a favor, y en la misma sesión tumbó también el segundo decreto de vivienda, el de la prórroga automática de los alquileres.

La propietaria compara su manera de llevar el dinero con la de sus padres. “Han estado como las hormigas, trabajando y ahorrando e invirtiendo”, finaliza María.

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