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Prórroga de los ERTE: hasta cuándo duran y cuánto se extienden

Para salvar de la quiebra algunos sectores, Gobierno, sindicatos y patronal negocian una nueva prórroga hasta que acabe la pandemia.

¿Hasta cuándo duran los ERTE?
Javier Martín
Javier Martín
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El Gobierno prepara una nueva prórroga para los ERTE. El Expediente Temporal de Regulación de Empleo, es la figura a la que se acogieron millones de trabajadores durante la pandemia de coronavirus y que salvó a un gran puñado de empresas de la quiebra, continúa siendo asunto de primer orden en la agenda de La Moncloa. Muchos trabajadores continúan acogidos a ellos, de los que dependen económicamente, y pueden preguntarse: ¿Hasta cuándo duran los ERTE?

Así, una vez haya fumata blanca sobre el establecimiento final del importe de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en una negociación que parece haberse enquistado, en el que están centrados ahora mismo el Ministerio de Trabajo y el de Economía así como la patronal y los sindicatos, se pasará a afrontar la extensión de los ERTE, cuya fecha de caducidad se acerca: el 30 de septiembre

Una fecha por la que los empresarios habrían mostrado su preocupación por su proximidad y por los débiles síntomas de recuperación mostrados en verano. ¿Qué iba a pasar con sus negocios y sus trabajadores? De confirmarse, se trataría de la sexta extensión, la última tras el mes de junio, de esta figura que resultó un salvavidas para los devastadores efectos económicos y la destrucción laboral generado por el COVID-19.

Evitar la ruina de algunos sectores

En la primera toma de contacto, realizada la semana pasada, el Gobierno fue claro en su mensaje en el marco de la Comisión Negociadora del Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería: los ERTE se prolongarán "siempre que sean necesarios". Fueron las palabras textuales de Yolanda Díaz, respondiendo al mensaje de auxilio de algunos sectores como el turismo, la hostelería o las aerolíneas, todavía abocadas a un panorama de incertidumbre, tal y como corroboran los datos de la Seguridad Social. 

El número de trabajadores en ERTE bajó a un mínimo de 272.190 en agosto. De ellos, 144.700, un 53,1% del total, de actividades ligadas al turismo. La hostelería sigue siendo la más damnificada, con 65.373 trabajadores en ERTE, seguido por los hoteles, con 39.091 suspensiones, las agencias de viajes, con 13.550 empleados afectados, y las actividades de ocio y entretenimiento, con 11.781. 

Números que poseen doble lectura. La patronal desea usarlos como argumento para mantener las condiciones que tanto costaron aplicar en junio, con las exenciones a las empresas con trabajadores en esta situación como tema espinoso, aludiendo que la reducción de los ERTE permitirá afrontar los pagos. Los empresarios temen que el Gobierno las suba. Sin embargo, los sindicatos reclaman seguir tendiéndole la mano a los colectivos más afectados, ya que la pandemia continúa vigente, con sus respectivas restricciones, un lazo al cuello para estos sectores. Además, instan a no dejarse llevar por la mejora clásica laboral veraniega. "De qué sirve que des cobertura a un sector durante 18 meses y ahora lo dejes vendido cuando aún no pueda abrir", afirman. 

Mecanismo de Sostenibilidad del Empleo, los nuevos ERTE

Así pues, a pesar de la mejora de los síntomas de recuperación, el difuso de la pandemia ha obligado a Yolanda Díaz a asegurar que los ERTE "deberán seguir siempre que sean necesarios". Por ello, se prepara la implantación de una figura permanente que haga las veces de ERTE en la recuperación de la vieja normalidad para afrontar este tipo de situaciones una vez se deje tras la crisis sanitaria.  

Se trataría del Mecanismo de Sostenibilidad del Empleo (MSE), que funcionaría de manera similar. De esta manera, las empresas que se acojan a esta figura podrán reducir la jornada laboral de sus trabajadores justificando el motivo de ello, con el gran cambio de que las arcas del Estado ya no compensarán esas horas que no paga la empresa. En el boceto provisional del Gobierno, este dinero saldrá de los excedentes del paro, de las multas a empresas que hacen Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y de los fondos europeos.