El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, afirmó, tras conocerse el adelanto electoral, que la subida salarial de los funcionarios pactada para 2027 podría dejarse encarrilada prometiendo que hará todo “lo posible” para que el acuerdo alcanzado con los sindicatos no se toque, independientemente de si hay o no un cambio de gobierno. Por su parte, la secretaria general de UGT Servicios Públicos, Isabel Araque, ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad ante la incertidumbre que pudiera existir entre miles de funcionarios.
Los resultados electorales del 29 de noviembre “no comprometen” la subida salarial del 4,5% prevista para 2027, de modo que independientemente de los movimientos que pudiera haber en el Ejecutivo, los empleados públicos van a ver mejoradas sus nóminas. Esto es así, ha recordado, por el acuerdo marco que se firmó en el Ministerio de López que está “cerrado y pactado en todos sus puntos desde noviembre de 2025”.
Ha puesto como ejemplo claro de que no habrá ninguna traba, lo que pasó en 2025 con la subida salarial cuando fue aprobada en el Congreso. Y ese año, precisamente, el problema estaba en el carácter retroactivo que comportaba.
Por eso, espera que tanto por parte de la Diputación Permanente como por el Consejo de Ministros, se tenga en cuenta que ya existe la arquitectura legal y la ingeniería legislativa para que esa subida del 4,5% de 2027 no quede en el aire en ningún momento.
“Entendemos que no deberá existir problema alguno ni con el Gobierno actual ni con el próximo”
El sindicato defiende que el bienestar de los funcionarios es fundamental y una de las piedras angulares de las administraciones en España, reiterando que “entendemos que no existe ningún tipo de problema ni para el Gobierno actual ni para el próximo a la hora de aprobar una medida legislativa que cumpla lo que está ya acordado y pactado, el 4,5% para 2027 y en febrero, cuando el INE dé las cifras cerradas del IPC, el medio punto que queda”.
El Gobierno, junto con los sindicatos CCOO, UGT y CSIF ya firmaron en noviembre una subida salarial para los empleados públicos con la que se cubría el periodo que va de 2025 a 2028. El 11% de subida salarial pactado hasta 2028 estaba repartido en una subida del 2,5% en 2025, del 1,5% en 2026 y del 4,5% para 2027 y un 2% en 2028.
Este año, habida cuenta de la alta inflación y el encarecimiento de la energía y carburantes, a este incremento salarial fijo del 1,5% hay que sumar medio punto más en el caso de que el IPC a final de año iguale o supere la subida del 1,5% y si es así, ese 0,5% adicional se abonará en el primer trimestre de 2027 con efectos retroactivos.
El ‘efecto arrastre’ podría colocar la subida salarial en el 11,5%
Para este tramo de 2025 a 2028 la subida pactada es del 11% pero los sindicatos ya han puesto sobre la mesa el llamado efecto arrastre que quiere decir que si se toman los distintos incrementos salariales de cada año, el aumento total para más de tres millones de empleados públicos podrá llegar al 11,5%.

