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El euro alcanza la paridad con el dólar por primera vez en 20 años: ¿Qué consecuencias hay?

La depreciación de la divisa europea frente a la subida de la estadounidense ha provocado que las cotizaciones de ambas se equiparen, aumentando el fantasma de la recesión.

El euro alcanza la paridad con el dólar por primera vez desde 2002 El euro alcanza la paridad con el dólar
Javier Martín
Javier Martín
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El tipo de cambio del euro alcanza la paridad con el dólar. Un hecho histórico, similar al de la última gran crisis financiera, que no ocurría desde hace 20 años (desde el 15 de julio del pasado 2002) y que evidencia una muestra más de síntomas de debilidad en la Unión Europea, agrandando el fantasma de la recesión y convirtiendo a la inflación como el gran desafío para los gobiernos.
 
Ha tenido que mediar una pandemia y una guerra como la de Ucrania tras la invasión de Rusia, para que la cotización de la moneda en vigor en el continente europeo se equipare al de la estadounidense en los mercados internacionales. Los riesgos de un corte del abastecimiento del gas ruso tras las sanciones a Putin y su nación, has resultado ser el principal motivo para que este martes el euro cayera a un dólar por unidad.
 
Concretamente, a las 11.50 horas, la cotización del euro se desplomó exactamente a un dólar por unidad. A ello le ayudó, por el lado contrario, la consideración del dólar como valor refugio en periodos de incertidumbre económica, que le ha hecho revalorizarse cerca de un 14% este año. En esa hora alcanzó su cotización más alta en 20 años, aunque posteriormente la moneda europea volvió a subir para situarse en los 1,0016 dólares. 

La cotización del euro – dólar: temor a la recesión

La congregación de espinosos factores en la economía europea ha propiciado que, en lo que llevamos de 2022, la depreciación del euro respecto al dólar sea ya del 12%. La desatada inflación mundial, con los precios de las energías y los carburantes en cifras históricas, y la guinda de la guerra en Ucrania, ha resucitado un fantasma olvidado: el de la recesión. La economía mundial parece llegar a un punto de no retorno.
 
Por ello, las principales instituciones económicas han pasado de un papel de mero observador a hacerse cargo del timón. El primero en endurecer las políticas monetarias fue la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), a la que le siguió el Banco Central Europo (BCE), que ya ha anunciado el adiós del denominado dinero gratis y de dos subidas de tipos de interés, una en julio, de 25 puntos básicos, y otra en septiembre. Serán las primeras que acomete desde 2011.
 
La Fed, por su parte, inició en el pasado mes de marzo la normalización de su política monetaria, con una subida de 25 puntos básicos de sus tipos de interés, a la que siguieron alzas de 50 y 75 puntos básicos. Esto, esfuerzos más agresivos para contener la inflación, ha acabado por fortalecer al dólar y favorecido que los inversores se refugien en esta divisa, que ofrece rendimientos más elevados por el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro. 

Consecuencias de la paridad del euro al dólar

La subida del dólar y la bajada del euro tendrá daños colaterales. Las primeras en sufrirlos podrían ser las empresas estadounidenses, ya que sus productos y servicios serán más caros para los compradores extranjeros. Además, las exportaciones también se verían debilitadas. “Tras una depreciación del tipo de cambio, los bienes de consumo final importados se vuelven más caros (traspaso de primera etapa), lo que eleva la inflación general", explicaba el propio Banco Central Europeo.
 
Todo lo contrario que en la economía europea, que tiene expectativas de orientarse a un aumento de las exportaciones netas y un mayor crecimiento del Producto Interior Brutos (PIB). De hecho, como continúa señalando el BCE en un informe al respecto de esta coyuntura, "hemos hallado que las depreciaciones del tipo de cambio doméstico en términos efectivos nominales tienen un efecto positivo significativo en las expectativas de inflación”.