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¿Quieres pedir un aumento de sueldo? Este es el mejor momento

Para aumentar las posibilidades de éxito de esa subida de salario se recomienda estudiar los circunstancias internas, externas y contextuales.

cómo pedir un aumento de sueldo
Javier Martín
Javier Martín
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Pedir un aumento de sueldo suele ser un asunto delicado. A la vuelta de las vacaciones, en las que es costumbre reiniciar y hacer balance del año, se puede llegar a la conclusión de creer que se merece más en tu vida laboral. Las razones del mismo en las que nos justifiquemos, el por qué, puede estar claro, pero cómo y, sobre todo, ¿cuándo transmitirlo a los jefes?

Así, si creemos que el sueldo que inicialmente estipulaba nuestro contrato está por debajo de nuestras responsabilidades o méritos recientes o que ha quedado desfasado por las nuevas necesidades del mercado en cuanto a nuestro cargo en la empresa, es posible hacerlo. Sí, a pesar de estar superando una de las peores crisis económicas mundiales consecuencia de la pandemia de coronavirus.

Lo confirma los datos de uno de los portales internacionales de empleo con mayor tráfico, Infojobs: el 49% de los españoles logró una subida salarial dentro de la empresa en la que trabajaban. Es importante además, como reafirma la experta en coaching laboral Ángeles de la Flor, seguir nuestras creencias: “Demorar esa conversación únicamente puede llevarnos a una desmotivación con nuestro puesto laboral”. Por ello, recomienda trazar una estrategia examinando los aspectos internos, externos y contextuales para justificar esa petición de aumento de salario. Ese sería el cuándo.

Tu rol dentro de la empresa

Aunque merecer esa subida puede parecer suficiente para el que la pide, el jefe, en su papel, debe velar por el correcto cumplimiento de los objetivos de la empresa. De esta forma, se produce un conflicto de intereses que habrá que tratar de desnivelar. ¿Cómo? 

Se habrá de sintetizar nuestra trayectoria profesional en la empresa, así como, sobre todo, los objetivos y logros cumplidos. Es decir, resaltar los méritos de los que uno puede presumir. Aunque habrá que hacerlo con tino. “Tan negativo es el exceso a la hora de explicar los logros conseguidos como minimizarlos”, avisa Jaime Asnai, director general de PageGroup, consultora especializada en selección de personal cualificado.

Asimismo, aunque habrá que evitar generalizar y realizar comparaciones en cuanto a sueldo y condiciones laborales de otros compañeros de la empresa que puede ser mal visto por los superiores al inmiscuirse en otras circunstancias ajenas, sí que habrá que realizar un estudio de nuestro sector laboral y comprobar las tendencias o perfiles más solicitados. En este sentido, los ingenieros, o los directores de áreas estratégicas como ventas o finanzas son uno de los colectivos que están disfrutando de más subidas por su demanda. 

La situación de la empresa

Una vez se ha conocido que la empresa está en una situación económica positiva, las posibilidades de que la petición llegue a buen puerto aumentan considerablemente, ya que estaría en disposición de poder afrontarlo. Normalmente, los salarios de cada departamento suelen ir en concordancia a presupuestos predestinados para ello y que deben ser aprobados anteriormente en instancias superiores.

Sin embargo, si contrariamente se tiene constancia de que la empresa no pasa por mejor momento, Asnai no recomienda detener la petición. En sus palabras, se pueden solicitar otros elementos del paquete salarial como la retribución flexible: tickets restaurante, gimnasio, teletrabajo, coche de empresa, guardería u otras conciliaciones que tengan un impacto beneficioso en nuestro día a día. El llamado salario emocional.

El momento

Una vez que hemos evaluado que los condicionantes internos y externos son los adecuados, habrá que esperar o construir los condicionantes contextuales. Hay que tener claro que no todo momento es bueno, así que habrá saber moverse en esa fina frontera entra la informalidad y la formalidad. Los expertos en la materia recomiendan siempre acudir a la segunda. No obstante, dependerá de si la relación con tu jefe es meramente laboral o va más allá de ello. 

Es decir, buscar el momento para organizar una reunión con el encargado para ello. Generalmente, en su oficina y personalmente, a no ser que se esté teletrabajando, y aprovechando alguna circunstancia relacionada como una evaluación semanal o mensual de objetivos.

Para encontrar ese momento también se recomienda jugar a ‘ponerse en la piel del jefe’. ¿Acaba de llegar de vacaciones? ¿Tiene un mal día? Son algunas de las preguntas que nos podemos hacer para comprobar de antemano su posible predisposición. En definitiva, según Asnai González, “se trata de saber cómo y cuándo es el mejor momento para pedir una promoción salarial, preparando y exponiendo los motivos por los cuales uno cree que merece el aumento”.