El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha confirmado, en parte, las buenas previsiones para la economía española de cara a este año y el que viene avalando los datos presentados por el Banco de España. Así, aunque el alza va a ser constante, podrían aparecer ligeros escollos como, por ejemplo, la inflación, los precios o los datos del Producto Interior Bruto (PIB).
La estela que marca el PIB y que guía este crecimiento macroeconómico va a seguir manteniéndose (siempre previsiblemente) durante este año y el que viene conservando las mejores estadísticas de la zona euro según marcan estas previsiones internacionales. La expansión será del 2,5% en 2026 y del 1,8% en 2027 aunque no hay que perder de vista la elevada tasa de inflación que se colocaría en el 3,7% en 2026 y al 2,7% durante el año siguiente.
El informe ‘World economic outlook, resilience under strain, urgent choices’ (que se puede consultar completo en este enlace) la prestigiosa institución que coordina Kristalina Georgieva ha revisado al alza y en cuatro décimas lo que se espera de la economía española durante este año hasta el 2,5%, aunque cuando se toman como referencia los datos de 2025 (2,5%) se ve una bajada de un punto porcentual.
Eso sí, se espera que durante 2027 el crecimiento siga una línea al alza, colocándose en el 1,8%. Estos datos se asemejan mucho a los que manejaba el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, cuando afirmaba que a día de hoy, España evoluciona mejor que hace un año y “significativamente mejor que en 2018”.
El FMI se acerca al 2,6% que ya adelantaba el Ejecutivo pero presentan algo más de pesimismo, ya que se espera una expansión del 2,2% en 2027. España sigue siendo una “economía muy dinámica” con un crecimiento que sigue un ritmo “de más del doble” de la eurozona, donde se espera un 1,2%. Cuando se tiene en cuenta otros datos, los veintiuno han mejorado dos décimas en las esperanzas para este año y confirman la del que viene.
La inflación en España no deja de crecer
Los últimos datos publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística) han dejado en evidencia un índice inflacionario que pocos esperaban colocándose en el 4,9% provocado por el alto precio de los carburantes y de la electricidad. Pero, por el otro lado, se encuentra el Producto Interior Bruto (PIB) que es el más alto de las economías de la zona euro, y el FMI anticipa que se expanderá en Alemania al 1,3% (2026) y el 1,1% en 2027, del 0,4% y del 0,7% en Francia y del 0,8% este año y el 0,6% el siguiente en Italia.
Lo que realmente preocupa a miles de personas es el precio de los alimentos, de la gasolina o de la luz. Y en este caso las previsiones marcan un descenso del IPC hasta el 3,7% previsiblemente. Esto se traduce en siete décimas más que en lo que se estimaba en la primavera pasada y pasando el 3,1% del conjunto de la zona euro, aunque para el año siguiente se espera que la tasa modere la subida en España al 2,7% frente al 2,8% de promedio en la zona euro.
La tasa de paro se mantendrá en el 9,8%
Según los datos del organismo internacional, la tasa de paro en España se estima en torno al 9,8% en 2026, por debajo del 10,5% de 2025 y por encima de la media del 6,3% esperada para estos dos años en la eurozona. En el informe, que ha sido presentado este martes en Bangkok, el FMI insiste en la fortaleza económica internacional que se ha demostrado ante problemas como la guerra en Ucrania o en Oriente Próximo.
A pesar de esto, se ha elevado una décima la esperanza de crecimiento para 2026, hasta el 3,1% manteniendo en el 3,4% la del año siguiente, mientras que la inflación llegará a una media de 4,7% y el 4,1% respectivamente. De este modo, se destaca el fuerte impacto de “dos fuerzas de transformación principal” que son la geopolítica y la estratégica que remodelan la economía global de un modo del que está quedando constancia.
Precios elevados de la energía y aumento de la inversión en IA
El informe destaca dos puntos importantes que se han tenido en cuenta a la hora de valorar el crecimiento tanto en la zona euro como en el resto del mundo. Concretamente se trata de la guerra en Oriente Próximo y de la inversión que se está realizando en Inteligencia Artificial (IA). Al respecto de lo primero, el sector privado se está recuperando bien pero si este conflicto se mantiene en el tiempo aumentaría la posibilidad de ‘recortes’ económicos.
El cierre del estrecho de Ormuz, el poco paso de petróleo y el alza que esto supone a la hora de llenar el depósito, hace que no haya posibilidad de respuesta y se resten 9 décimas al crecimiento de este año. Existe una liberación de reservas, consecuencia de estos movimientos, que elevan el impacto negativo en 0,5 y 0,4 puntos porcentuales, y la caída del 20% en la intensidad petrolera del PIB mundial desde mitad de la década pasada redujo este impacto en una décima, limitando el efecto negativo a 0,3 puntos porcentuales.
En contraste con esto, el alza que supone los gastos de inversión en IA, especialmente en el caso de las empresas, impulsa la actividad global respaldando el comercio internacional y apuntando a la necesidad de comprobar si el impacto positivo en la demanda se va a poder trasponer en un aumento de la productividad.
“Ha sido desigual”, señalan en el informe ya que se ha cambiado de manera notable el modo en que los países plantan cara a la guerra aunque es necesario tener asegurada la capacidad de suministro y reposición de las reservas energéticas. Esto ¿a quién afecta? Principalmente a las familias o a los pequeños empresarios que están en situación vulnerable.
Previsiones de crecimiento para otros países
Dejando de lado las esperanzas económicas para España, se destaca la mejora de las nuevas previsiones para Alemania que ha mejorado en seis décimas (1,3%) y en una décima la siguiente (1,1%) mientras que en Francia aparece el caso contrario que es la bajada en dos décimas de la expansión para el periodo 2026-2027 que pasa al 0,4% y al 0,7%. Por otro lado, Italia ve cómo mejora tres décimas la previsión anual (0,8%) y en una la del siguiente (0,6%).
En Estados Unidos para 2026 se mantiene sin cambios el 2,3% y eleva una décima la de 2027. Se espera una expansión del 2,1% a nivel global para este año y el 1,8% para el que viene en el caso de las economías avanzadas mejorando en 4 décimas en lo que se espera para 2026 y la confirmación de la previsión para 2027.
El FMI espera que el aumento en el PIB sea del 3,7% (2026) y 4,4% en 2027 bajando una décima las proyecciones anuales. En China se ha disminuído al 4,5% desde el 4,6% y en India se ha aumentado en 6 puntos siendo una de las subidas más pronunciadas colocándose en el 7% para este año, igual que se espera para el siguiente.