El Ministerio de Hacienda ha decidido finalmente aplazar la implantación de ‘Verifactu’ para hacerla coincidir con la entrada en vigor de la factura electrónica. Es decir, no entrará en vigor hasta octubre de 2028, tal y como solicitaban las organizaciones de autónomos, como ATA. Es la segunda vez que el Gobierno retrasa su implantación.
Antes de esta segunda prórroga, estaba previsto que el sistema fuera obligatorio a partir del 1 de enero de 2027 para empresas declarantes del Impuesto sobre Sociedades y a partir del 1 de julio del mismo año para el resto de autónomos y empresas.
Hacienda, en una nota informativa recogida por Europa Press, explica que la decisión busca coordinar la entrada en vigor de Verifactu con la futura obligación de utilizar la factura electrónica. El objetivo es que ambos sistemas avancen con un calendario común, tanto en su desarrollo normativo como en su aplicación técnica para pymes y autónomos.
Con este cambio, las obligaciones del Real Decreto 1007/2023 que todavía no habían entrado en vigor se retrasan hasta octubre de 2028. La intención de Hacienda es que Verifactu empiece a aplicarse al mismo tiempo que la factura electrónica obligatoria para empresarios y profesionales con una facturación anual de hasta 8 millones de euros.
Precisamente, el mes pasado la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) pidió al Gobierno que Verifactu, la factura electrónica prevista en la Ley Crea y Crece y la directiva europea ViDA avanzaran con un calendario coordinado. La federación defendía que era un “sinsentido operativo” que las tres normativas y obligaciones avanzasen con plazos desacompasados, obligando al colectivo a realizar varias transiciones tecnológicas seguidas en lugar de una única adaptación integral.
Nuevos cambios en la normativa de Verifactu
Hacienda también ha informado que, una vez unificados los calendarios de implantación, van a abordar una nueva modificación de la normativa. El objetivo será acercar todavía más el funcionamiento de Verifactu al de la factura electrónica, tanto en su ámbito de aplicación como en determinados aspectos técnicos.
Estos cambios también tendrán en cuenta las futuras obligaciones de información digital derivadas de la directiva europea ViDA (VAT in the Digital Age o IVA en la Era Digital), que era, como se adelantaba antes, lo que pedían las organizaciones de autónomos.
No obstante, Hacienda ha aclarado que se mantendrán, en términos prácticamente equivalentes a los actuales, las principales garantías exigidas a los sistemas de facturación. Entre ellas se encuentran la integridad de los registros, su conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad.
ATA y Aedaf celebran la prórroga y sincronización del calendario
La Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) ha valorado positivamente la decisión de alinear los calendarios de la factura electrónica, Verifactu, el SII y la directiva europea ViDA. La organización ha recordado que ya en junio presentó una hoja de ruta para ordenar esta transición y reducir costes, duplicidades y cambios sucesivos en los sistemas de facturación.
Según Aedaf, esta coordinación permitirá además adaptar de forma progresiva el modelo español a las futuras obligaciones de información digital que serán exigibles en la Unión Europea a partir de 2030, evitando que empresas y profesionales tengan que afrontar varias modificaciones técnicas en un periodo corto de tiempo.
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También ha celebrado la noticia el presidente de ATA, Lorenzo Amor: “Celebramos que la Agencia Tributaria haya atendido nuestra petición de retrasar la entrada en vigor de VeriFactu y hacerla coincidir con la entrada en vigor de la factura electrónica. Lo más coherente y que menos agravio ocasionaría a los autónomos”, ha señalado a través de su perfil de ‘X’.