La implantación de la Inteligencia Artificial (IA) en el organigrama de trabajo de las empresas españolas sigue dando de qué hablar (y mucho) en los diferentes congresos internacionales protagonizados por expertos tanto de ciberseguridad como de centros de datos y empresas tecnológicas. Recientemente, el informe ‘People at work’ resaltaba que el 11% de los asalariados que emplean esta herramienta de manera habitual piensa que les va a sustituir en sus puestos de trabajo.
En muchos casos no es así y, como apuntan desde DigitalES, muchas empresas ya están empezando a exigir a sus nuevos empleados que tengan un mínimo de conocimientos en el uso de la IA como herramienta de apoyo. La realidad es que hay ciertos sectores donde la Inteligencia Artificial está haciendo pequeños estragos como es el caso de los traductores, por ejemplo y en otros como albañiles y fontaneros, el miedo es menor.
Ahora, ¿qué deben temer realmente trabajadores y empresas ante el desarrollo de la IA? La conferencia ‘Global Trends 2026’ sobre tendencias en economía y trabajo organizada por AmChamSpain ha reunido a los representantes de empresas punteras como Google, HP o Anthropic.
Ha sido durante la ponencia ‘La carrera global de la IA’ donde se han dado a conocer datos importantes que hacen referencia a la situación de España en este entramado de desarrollo e implantación de las nuevas tecnologías inteligentes en las empresas. Los datos revelan que el 60% de las empresas que cuentan en plantilla con 10 o más empleados que usan la IA están todavía ancladas en la primera fase, la de experimentación.
Sólo el 6% ha dado varios pasos adelante y declaran que la usan de forma significativa, a pesar de que en nuestro país, las infraestructuras son ideales para el desarrollo de la misma.
Gran cobertura de redes de alta capacidad
En España se han desarrollado redes que dan una cobertura de alta capacidad al 95% de los hogares y al 86,3% de las zonas rurales frente al 58,8% de la media en Europa. Además, el 55,5% de la energía que se genera es renovable y hay 301 nodos de computación en el borde colocando a nuestro país como el tercero en Europa y consiguiendo atraer una alta capacidad de cómputo.
Todo esto en lo que tiene que ver con la tecnología pero la Inteligencia Artificial camina al lado, aunque en paralelo, según los expertos. El 20,3% de las empresas españolas que cuentan con 10 o más empleados ya estaban usando la IA desde 2025, cerca del doble del año pasado (según datos de Eurostat consultados por Europa Press).
Por su parte, el Banco de España señala que muchos de estos trabajadores no usan la IA como apoyo para la toma de decisiones y que en las empresas se duda de si sería positivo incorporarla a determinados procesos.
El tamaño de estas compañías es fundamental a la hora de la llegada de la IA y cae en la Unión Europea el 55% en las más grandes y en las pequeñas de 10 a 49 empleados, un 17%.
La IA está marcando el rumbo a las empresas
En un informe presentado por CEOE y KPGM se tienen en cuenta algunos aspectos como, por ejemplo, que el 58% de las empresas consideran que la inversión en IA debería ser una prioridad al menos durante este año. El 79% señala que las nuevas tecnologías son clave para mejorar la eficiencia y la operatividad y las áreas que se están beneficiando de estos movimientos son las relacionadas con las ventas, el marketing, la informática y la seguridad.
En tres años, el 62% de las empresas identifica este cambio como uno de los mayores retos ya que consideran básico el saber cómo adaptarse a esta herramienta generativa. Las empresas que consigan aplicar esta herramienta tendrán una ventaja enorme para mejorar su competitividad según KPGM.
Entre los problemas más evidentes se encuentran los de seguridad, especialmente en protección de datos y sistemas informáticos. En el caso de los bancos, el riesgo es aún mayor al ser blanco perfecto de los hackers, con un 71% y en agencias y corredurías de seguro pasa lo mismo, llegando al 47%.

